Las autoridades españolas anunciaron el miércoles el desmantelamiento de una organización que cometía delitos cibernéticos mediante un virus que "secuestraba" computadoras al informar falsamente que la policía había asegurado la máquina y que para desbloquearla se debían pagar 100 euros (135 dólares).

La banda delictiva, que operaba desde ciudades turísticas del Mediterráneo como Benalmadena y Torremolinos, ganaba al menos 1 millón de euros anuales (1,35 millones de dólares), informó el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. Los avisos a las víctimas estaban acompañados de falsas amenazas, según las cuales, los usuarios eran investigados por acceder a pornografía infantil o por compartir archivos ilegalmente.

Un ruso de 27 años que supuestamente fue el creador de la organización y quien desarrolló el virus fue detenido en los Emiratos Árabes Unidos a solicitud de la policía española mientras estaba de vacaciones y está pendiente la solicitud de extradición, dijo Martínez. Seis rusos más, dos ucranianos y dos georgianos fueron arrestados en España la semana pasada.

La Europol, que coordina las fuerzas policiacas nacionales en Europa y trabajó con las autoridades españolas en el caso, informó que la operación "desarticuló la red más extensa y compleja de ciberdelitos dedicados a pedir rescate a través de un virus malicioso que aparentaba provenir de la policía".

La Europol, con sede en La Haya, Holanda, agregó que la banda infectó a decenas de miles de computadoras en todo el mundo y las autoridades españolas indicaron que gente de 30 países — la mayoría en Europa — resultó afectada.

"Es un ejemplo de la naturaleza evolutiva de los delitos en internet", dijo el director de la Europol, Rob Wainwright. "Es un ejemplo de cómo los ciberdelincuentes están avanzando para afectar a miles de personas en Europa".

El virus desplegaba el emblema nacional de la policía en cada país donde aparecía e instruía a la gente a comprar tarjetas de prepago para saldar la multa por internet.

Las autoridades calculan que menos de 3% de los afectados por el virus pagaron, pero ello bastó para dejar jugosas ganancias. La banda también robó datos e información de las computadoras de las víctimas y no las desbloqueaban después de que pagaban las multas.

También robaron dinero de las cuentas de las víctimas a través de cajeros automáticos en España y diario hacían transferencias internacionales de dinero a través de cambio de moneda y centros de atención telefónica, con el fin de enviar los fondos robados a Rusia.

Las autoridades españolas identificaron a más de 1.200 afectados, pero dijeron que la cifra podría ser mucho mayor.