El papa Benedicto XVI se aprestaba el miércoles a aparecer en público por primera vez desde el sorprendente anuncio de su renuncia. El máximo jefe de la Iglesia Católica presidirá la acostumbrada audiencia general semanal y los servicios del Miércoles de Ceniza.

Se espera que miles de personas llenen el salón de audiencias del Vaticano para la audiencia pública el miércoles por la mañana, que será su penúltima antes de la renuncia formal, el próximo 28 de febrero.

Más tarde durante el día, el pontífice de 85 años de edad oficiará una misa por el Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la solemne temporada de Cuaresma de la Iglesia Católica.

La misa se realiza usualmente en una iglesia en la colina de Aventine en Roma, pero fue mudada de último minuto a la Basílica de San Pedro.

El Vaticano dijo que el cambio fue realizado para dar cabida a una multitud mayor de lo normal, aunque también le evitará al Papa la usual procesión a la iglesia.