El Parlamento español tenía previsto dar el martes el primer paso en la aprobación de una ley que brinde protección legal a las corridas de toros, lo que invalidaría la prohibición de celebrar espectáculos taurinos en la región de Cataluña.

Varios grupos en defensa de la tauromaquia de Cataluña presentaron 590.000 firmas hace un año para tramitar lo que se conoce como iniciativa legislativa popular. Esa propuesta es la que llega ahora al Parlamento para su consideración.

El objetivo es declarar la fiesta de los toros como bien nacional de interés cultural. De salir adelante, ese estatus desactivará automáticamente la prohibición catalana, que entró en vigor en enero del 2012, y cualquier otro intento de vetar las corridas de toros en España.

Respaldada por el gobernante Partido Popular, que cuenta con mayoría absoluta, la victoria en la votación del martes está garantizada. A partir de entonces, el debate pasa a la comisión de cultura.

Se prevé que la declaración definitiva de los toros como bien de interés de cultural se produzca entre junio y septiembre.

Según la ley española, una norma de este tipo solo puede derogarse mediante el mismo procedimiento legislativo y pasados 50 años de su aprobación.

Las corridas de toros, encierros y espectáculos taurinos son una de las tradiciones más antiguas y populares de España. En los últimos años ha crecido el número de grupos en defensa de los animales que exigen la abolición de la fiesta, que consideran un espectáculo sangriento sin encaje en el siglo XXI.

No obstante, siguen existiendo numerosos aficionados. Al margen de fiestas populares y encierros con toros, que tienen lugar en la mayoría de los pueblos del país, se siguen celebrando un promedio de 2.000 corridas de toros al año, aunque los cosos no se llenan como antes y hay menos seguidores.