La Casa Blanca calificó el martes de acto "altamente provocativo" la prueba nuclear más reciente de Corea del Norte, al afirmar que no sólo amenaza la seguridad de Estados Unidos sino la paz internacional.

"Seguiremos adoptando las medidas necesarias para defendernos y defender a nuestros aliados", afirmó el presidente Barack Obama en un comunicado emitido en las primeras horas del martes. El mandatario también exhortó a que la comunidad internacional adopte "una acción rápida y creíble" contra Pyongyang.