Un tipo montando un triciclo con un lanza-llamas pegado y un grupo de mimos ayudaron a Taylor Swift a abrir el espectáculo de los premios Grammy.

Swift, vestida como el Sombrerero Loco toda de blanco, con pantalones cortos y botas altas durante una versión surrealista de su éxito "We Are Never Ever Getting Back Together".

La cantante pretendió hablar con su novio incumplido por teléfono: "Estoy ocupada abriendo los Grammy y no vamos a volver jamás".

Dan Auerbach de The Black Keys y Skrillex were habían ganado tres estatuillas cada uno en la ceremonia previa no televisada en la que también fueron premiados, entre otros, Juanes y Lila Downs.

Kanye West y Jay-Z, entre un grupo de artistas con seis nominaciones cada uno, obtuvieron dos premios en la misma ceremonia, y Mumford & Sons uno.

Jennifer López y Pitbull fueron los presentadores del primer premio de la velada transmitida por televisión, a mejor interpretación pop solista, que ganó Adele por "Set Fire To The Rain".

López lucía un espectacular vestido negro que dejaba una de sus piernas completamente al descubierto, look que Pitbull elogió en español.