Varias personas han sido detenidas por su presunta relación con el caso de violación de seis ciudadanas españolas en el puerto de Acapulco, dos de los cuales fueron identificados por otras víctimas, informaron el domingo autoridades.

"Hasta donde dispongo de información, fueron detenidos por la Procuraduría General de la República y llevados a la Ciudad de México a un centro de arraigo", dijo a The Associated Press el vocero del gobierno del estado, Pedro Julio Vélez, sobre los dos detenidos identificados.

Vélez aclaró que aunque las detenciones fueron por las investigaciones del caso de las españolas, no fueron éstas, sino otras víctimas quienes los identificaron como responsables de violación.

Hasta el viernes, ocho personas habían sido presentadas para interrogación y durante el fin de semana se hicieron varias detenciones en el estado sureño de Guerrero, donde se ubica Acapulco, pero no se ha dado a conocer el número preciso de personas arrestadas como presuntos responsables de este caso.

Hombres armados y encapuchados irrumpieron la madrugada del lunes en una casa de playa en las afueras de Acapulco, donde se encontraban hospedados 12 turistas españoles y una mexicana.

Los encapuchados violaron a las seis españolas en el grupo. El caso ha dañado la ya de por sí mala reputación del puerto, que en los últimos años ha sido escenario de episodios de violencia atribuidos a bandas de narcotraficantes.

La mañana del domingo, unas 40 personas, familiares de cinco detenidos, bloquearon la carretera que lleva al aeropuerto de Acapulco para exigir la libertad de sus parientes, quienes — aseveran — fueron detenidos de manera arbitraria y como chivos expiatorios del caso.

Margarita Silva, una de las manifestantes, dijo que policías ministeriales llegaron a sus hogares sin ninguna orden de aprehensión, los subieron a vehículos y se los llevaron.

"Va a tener 48 horas que nuestro familiar no lo dejan ver, no sabemos nada de ellos, es un sobrino y un hermano mío", dijo Flor Silva.

El secretario de seguridad pública de Guerrero, Guillermo Jiménez, se presentó a dialogar con los manifestantes, quienes acordaron quitar el bloqueo a cambio de que se les permita ver a sus familiares, que están detenidos en Chilpancingo, la capital del estado.

El sábado, familiares de detenidos presentaron una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos por detención ilegal y maltratos.