Marco Rubio está asumiendo un papel protagónico en momentos en que los republicanos buscan un nuevo líder.

En los casi 100 días transcurridos desde que el presidente Barack Obama consiguió su reelección, el senador por Florida ha dado pasos calculados y concretos para surgir como el líder de la nueva generación de un partido que ha perdido el rumbo, dar al movimiento conservador una imagen que se corresponda con el siglo XXI y colocarse en la posición adecuada para una posible candidatura presidencial a futuro.

El legislador cubanoestadounidense y bilingüe se ha convertido en el portavoz de los republicanos que propone soluciones tanto en temas migratorios como en asuntos económicos que afectan a los trabajadores de clase media. Rubio promueve un partido moderno e inclusivo que dé la bienvenida a más hispanos y minorías, pero dice que los republicanos deben mantenerse fieles a sus principios.

"De cierta forma, está tratando de salvarnos de nosotros mismos", afirma Al Cárdenas, presidente de la organización conservadora American Conservative Union, que ofreció a Rubio su primer trabajo en política, como empleado sobre el terreno en el sur de la Florida durante la campaña presidencial de Bob Dole en 1996. "El nos reconforta contra los detractores que dicen que necesitamos cambiar para atraer a una audiencia más amplia".

Rubio será el encargado de dar el martes la respuesta republicana al discurso del Estado de la Unión de Obama, que según los asesores de Rubio ofrecerá recetas económicas para la débil economía y hará contrapeso a lo que los republicanos califican como un enfoque económico centrado en el gobierno.

El discurso se produce en momentos en que la popularidad de este hijo de inmigrantes cubanos de 41 años se ha disparado y el partido trata de recuperarse de derrotas electorales significativas y forjarse un camino para el futuro.

A Rubio lo han calificado como un factor decisivo. La revista Time le dedicó su portada de esta semana, consagrándolo como "El salvador republicano". Rubio, que es católico, respondió en Twitter: "Sólo hay un salvador, y no soy yo. (hash)Jesús". Y durante una entrevista con The Associated Press le restó importancia a la etiqueta: "Yo no escribí la portada. Y si la hubiera escrito no hubiera puesto eso".

"En la política no hay salvadores", agregó.

El ex presidente de la Cámara de Representantes de Florida es una luminaria republicana desde 2010, cuando desplazó al gobernador del estado Charlie Crist en una campaña por el Senado que mostró la fuerza del movimiento ultraconservador del Tea Party. Rubio presentó al nominado presidencial Mitt Romney en la Convención Nacional Republicana.

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Christine Armario, redactora de The Associated Press, contribuyó a este despacho desde Miami.

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