La Asociación Inglesa de Fútbol multó al técnico de Manchester United, Alex Ferguson, 12.000 libras (18.900 dólares) por insinuar que un juez de línea estaba motivado por parcialidad.

Luego de un empate 1-1 con Tottenham el mes pasado, Ferguson expresó su furia porque el juez de línea Simon Beck no decretó un penal cuando United estaba arriba 1-0.

Ferguson dijo en una entrevista televisiva que "no había manera de que tuviésemos una decisión a nuestro favor" de Beck, y mencionó la decisión de éste en el 2010 de validar un gol del delantero de Chelsea Didier Drogba, quien de acuerdo con el técnico estaba en posición adelantada.

Una comisión regulatoria independiente de la federación inglesa dijo el viernes que Ferguson había cometido una violación al "insinuar que un árbitro del partido estaba motivado por parcialidad".