Una compañía eléctrica informó el viernes que el apagón que afectó el Super Bowl fue producto de una falla en un relé instalado para evitar desperfectos en los cables que llevaban corriente al Superdome.

Funcionarios de la empresa Entergy New Orleans dijeron que el aparato fue instalado para proteger al estadio de fallas entre el tendido que electricidad que llega a la compañía y los cables que van hasta el estadio.

Señalaron que el aparato funcionó sin problemas durante el Sugar Bowl en enero y en otros eventos previos. Agregaron que el aparato fue retirado y que se instalará un nuevo relé.

La falla produjo un apagón en la mitad del estadio que duró 34 minutos y obligó a detener el partido entre los Ravens de Baltimore y los 49ers de San Francisco.

Funcionarios de la empresa de electricidad y de la compañía que administra el Superdome para el estado había dicho previamente en la semana que pensaban que el problema se había originado en el sistema de interruptores, que está en edificio colindante con el estadio. El Superdome tiene un cableado directo de una subestación de Entergy cercana. Una vez la línea llega al sistema de interruptores, se divide en dos cables que van al Superdome.

El FBI había descartado ya que el apagón hubiese sido causado por terrorismo.

El anuncio se produjo cuando funcionarios de Entergy se preparaban para presentarse el viernes ante un comité del Concejo Municipal para responder a preguntas sobre el apagón. El concejo es el organismo regulatorio de la compañía.

SMG y Entergy anunciaron a inicios de esta semana que no habían podido determinar la causa específica del apagón y contratarían a un experto independiente. No estaba claro de inmediato si procederían con la contratación.

El equipo eléctrico había sido reemplazado luego que el administrador del estadio expresase temores de que el Superdome pudiera ser vulnerable a fallas eléctricas como la que ocurrió en el Candlestick Park durante un partido de los 49ers en el 2001.

Funcionarios municipales estaban preocupados de que el apagón pudiese dañar las posibilidades de que Nueva Orleáns ganase la sede de otro Super Bowl.