Un atentado con explosivos cerca de una fábrica militar en el centro de Siria ocurrido esta semana mató a 54 trabajadores de la planta, todos civiles, dijo el viernes un grupo activista.

Rami Abdul-Rahman, del Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, señaló que la explosión ocurrió el miércoles en la villa de al-Buraq, cerca de la ciudad de Hama.

El área está controlada por el gobierno, razón por la cual tardaron en emerger reportes sobre la detonación, agregó.

Un autobús pequeño llenó de explosivos estalló cerca de una parada de autobuses donde estaban esperando empleados de la fábrica para ir a casa después del trabajo, dijo Abdul-Rahman. Entre los muertos hubo 11 mujeres. Él indico que la fábrica produce suministros militares, pero no armas.

"Esta gente trabaja para el Ministerio de Defensa, pero todos son civiles", subrayó Abdul-Rahman. "Ningún militar resultó muerto en la explosión", añadió.

La agencia estatal de noticias siria reportó la explosión el miércoles por la tarde, diciendo que "terroristas" detonaron un carro-bomba cerca de una fábrica. No dijo qué producía la planta ni especificó la cifra de muertos y heridos. El régimen se refiere a los rebeldes que combaten para derrocar al presidente Bashar Assad como terroristas.

Nadie se ha atribuido responsabilidad del ataque, el cual se asemejó a otros ocurridos en meses recientes contra edificios asociados a las fuerzas armadas y servicios de seguridad de Siria.

En violencia registrada el viernes, el Observatorio reportó enfrentamientos y bombardeos del régimen en los sectores este y sur de la capital siria, Damasco, incluido el intranquilo suburbio de Moadamiyeh, donde murieron seis personas durante la noche por bombardeos del gobierno.

La crisis siria comenzó con protestas pacíficas en marzo de 2011 y se convirtió en una guerra civil al tomar la oposición las armas para enfrentar las medidas de fuerza del gobierno contra la disidencia. La Organización de las Naciones Unidas dijo el mes pasado que en el conflicto han muerto más de 60.000 personas.