Un atacante suicida se inmoló el viernes en un puesto de control en el norte de Mali sin matar a nadie más, el primer ataque de ese tipo desde que los soldados franceses intervinieron en esta caótica nación africana cuya mitad norte era gobernada por extremistas islámicos.

En la capital Bamako, al sur, soldados de una unidad aliada con el líder del golpe militar del año pasado irrumpieron en el campamento de la guardia presidencial — los Boinas Rojas — y por lo menos hubo un muerto y cinco heridos, dijeron testigos. El incidente pone de manifiesto que el aparato militar de Mali está deteriorado y en pocas condiciones de enfrentar, sin ayuda exterior, a los extremistas islámicos bien armados.

El ataque suicida ocurrió en la ciudad de Gao, que fue ocupada por los extremistas hasta que las fuerzas militares encabezadas por los franceses los desalojaron. Fue el primer ataque de ese tipo en Mali desde que Francia inició su intervención militar el 11 de enero.

El vocero militar Modibo Traore confirmó que un atacante suicida detonó sus explosivos en un puesto de control a la entrada de Gao a eso de las 6 de la mañana del viernes y fue el único muerto. El individuo llegó en una motocicleta.

Oficiales en una base militar francesa en Gao no quisieron hacer comentarios sobre el ataque.

El viernes por la tarde, soldados de Mali montaban guardia en un edificio cerca del lugar de la agresión y se veía la sangre del atacante, así como los restos de la moto. Los soldados dijeron que los pobladores de la vecindad llevaron los restos del atacante y lo enterraron antes de la puesta del sol, tal como exigen las costumbres musulmanas.

Un residente, Agali Ouedraogo, dijo que la explosión "fue tan ruidosa que pensé que había hecho impacto en mi casa".

Se temían ataques similares desde que esta semana se descubrieron explosivos. Los soldados franceses reforzaban la seguridad el jueves y buscaban a extremistas islámicos que podrían haberse mezclado con la población en Gao. El martes, los extremistas lanzaron cohetes contra los soldados franceses cerca de esa ciudad.

El ejército de Mali casi ni se resistió a que los insurgentes tomaran control el año pasado del norte del país, y después un golpe militar en la capital, conducido por un capitán, desbarató el sistema de comando. Algunos testigos dijeron que una unidad aliada con el líder golpista trató de tomar el campamento de la guardia presidencial en Bamako.

"Desde las 6 de la mañana los soldados llegaron en vehículos blindados y camionetas, armados hasta los dientes, para atacar nuestra base. Mujeres y niños trataron de impedir que entraran en el campamento. Nos dispararon gases lacrimógenos y empezaron a disparar al aire", dijo Batoma Kicko, una mujer que vive en el campamento militar, donde se alojan las familias de los militares.

El doctor Amadou Diallo, que trabaja en la enfermería del campamento, dijo que hubo por lo menos un muerto y cinco heridos. Precisó que el muerto era un hombre joven y que hubo dos mujeres y tres niños lesionados.

Los Boinas Rojas eran la guardia presidencial de elite que protegía al presidente Amadou Toumani Toure, que fue derrocado el marzo en un golpe.

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Ahmed reportó desde Timbuctú, Mali