España recaudó el jueves un total de 4.600 millones de euros (6.200 millones de dólares) durante una subasta de bonos de deuda, pero debió pagar más interés a los inversionistas. Fue la primera subasta desde que la semana pasada estalló un escándalo por supuestos sobornos en el gobernante Partido Popular.

El Tesoro Público colocó tres subastas: una de 1.950 millones de euros en bonos a dos años, a una tasa promedio de 2,82%, superior a la de 2,48% del 10 de enero. También subastó 2.070 millones de euros en bonos a cinco años a una tasa de 4,12%, arriba de la de 3,77% del 17 de enero. Asimismo, colocó otros 593 millones de euros de una obligación con fecha de vencimiento en 2029 a una tasa de 5,79%, en comparación con el 5,55% del 10 de enero.

La demanda general fue de más del doble de la cantidad ofrecida.

Los costos de endeudamiento de España se han reducido drásticamente en los últimos meses luego que los líderes europeos tomaron medidas para reforzar la confianza de los inversionistas. Sin embargo, las recientes acusaciones de corrupción han sacudido al gobierno español, que niega haber hecho algo incorrecto.