Gran cantidad de armas y municiones de distintos calibres aparecieron en una cárcel del centro del país donde se registró a finales del mes pasado un sangriento motín en el que fallecieron unas 58 personas, informó el gobierno el jueves.

Unas 106 armas de fuego, entre ellas 27 revólveres, cinco escopetas, 62 pistolas, 4 subametralladoras, ocho fusiles, un rifle y 12 granadas, fueron decomisadas por las autoridades tras el violento motín que se registró el 25 de enero en la cárcel de Uribana, a las afueras de la ciudad central de Barquisimeto, anunció la ministra del Servicio Penitenciario, Iris Varela.

La funcionaria indicó en conferencia de prensa que además de las armas se hallaron 8.500 municiones de diferentes calibres, varias decenas de cargadores, además de droga. Las armas y la droga fueron localizadas tras inspecciones que realizaron las autoridades en el penal que fue desalojado en parte entre el 26 y 27 de enero.

La ministra expresó su pesar por las muertes que se registraron durante el motín que se presentó cuando las fuerzas militares trataron de tomar el penal, y dijo que los asesinatos ocurrieron cuando un "reducto violento" de presos atacó a otros internos que estaban siendo revisados por funcionarios del Ministerio de Servicio Penitenciario.

Varela informó el mes pasado que en el incidente de Uribana perecieron 58 personas, de la cuales una era un guardia nacional.

La ministra dijo que "no todos los que murieron cayeron producto del tiroteo". Agregó uno de los reclusos falleció por politraumatismos al ser lanzado desde una parte alta de la cárcel, otro murió por quemaduras, y un tercero por heridas de arma blanca.

La cárcel de Uribana tenía una población de 2.459 internos que fue desalojada en parte tras el motín. La ministra indicó que parte de los internos de Uribana que fueron enviados a otros penales retornarán en unos meses al centro carcelario.

Las autoridades penitenciarias han incautado centenares de armas y municiones en las tomas de cinco cárceles que han realizado desde mediados del 2011. Hasta el momento las autoridades no se han ofrecido mayores detalles de cómo ingresaron las armas y las municiones incautadas en los cinco penales.

Durante el 2012 se reportaron 591 muertes y 1.132 heridos en las cárceles venezolanas, según cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

En el país funcionan 33 cárceles que fueron construidas para tener 16.539 reclusos, pero la población penal actual supera en casi tres veces la capacidad de esas instalaciones.

El exceso de población penal ha generado graves problemas de hacinamiento y violencia en las prisiones venezolanas donde operan bandas que luchan por el control de los pabellones o el comercio de armas y drogas que guardias corruptos venden a los reclusos.