En su primer partido de individuales en siete meses, Rafael Nadal venció el miércoles 6-3, 6-2 al argentino Federico Delbonis por la segunda ronda del Abierto de Viña del Mar.

La victoria en el torneo en superficie de arcilla marcó el retorno del tenista español al circuito tras una prolongada ausencia, de 222 días para ser exactos, debido a una dolencia en la rodilla. No jugaba desde que fue eliminado por el checo Lukas Rosol, el 28 de junio, en la segunda ronda de Wimbledon.

Nadal había ganado en dobles el martes haciendo pareja con el argentino Juan Mónaco. Pero su debut en singles fue una prueba aún mayor para el ex número uno del mundo.

El siete veces campeón del Abierto de Francia dijo el martes que estaba cansado de responder preguntas sobre su rodilla y que debe acostumbrarse a jugar con el dolor.

"Me sentí bien, muy contento. Fue un partido competitivo", dijo Nadal. "Realmente fue una tarde muy importante y bonita para mí y, la verdad, no podía hacerlo en un lugar mejor".

Nadal sufrió un quiebre de servicio al inicio del partido para quedar abajo 2-0, pero reaccionó rápidamente para tomar una ventaja 3-2 y luego impuso su autoridad.

"El comienzo fue difícil y Federico jugó a un nivel alto. Corre mucho y estoy contento porque la rodilla aguanta bien", dijo Nadal.

Nadal no se sometió a una cirugía para corregir el problema, pero ha cumplido una terapia y juega con un vendaje.

Reconoció también que no está al 100%, y su entrenador y tío Toni Nadal ha dicho que los médicos prevén que tenga cierta incomodidad al jugar.