El Senado estadounidense aprobó el lunes una iniciativa de ley que permitiría al Departamento de Estado transferir 1.100 millones de dólares para mejorar la seguridad en las embajadas de Estados Unidos en el extranjero a raíz del mortal ataque en un consulado en Libia en septiembre.

Los senadores aprobaron la medida bipartidista que daría al departamento autoridad para utilizar fondos excedentes que ya no se necesiten en Irak, donde Estados Unidos ha disminuido las operaciones. La iniciativa ahora irá a la Cámara de Representantes.

"Fortalecer la seguridad de nuestras embajadas es algo en lo que todos acuerdan que es necesario", dijo el senador demócrata Patrick Leahy, promotor de la iniciativa y presidente del subcomité de apropiaciones que supervisa operaciones en el extranjero. "Todos queremos hacer lo que podamos para evitar otra tragedia como la que ocurrió en Bengasi. El Departamento de Estado ha hecho una revisión y esos fondos se utilizarán para acelerar la construcción de puestos de seguridad de Marines en sedes diplomáticas en el extranjero y para construir embajadas seguras".

En septiembre de 2012, un ataque terrorista en el consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, dejó cuatro estadounidenses muertos, incluyendo al embajador Chris Stevens.

En un enfrentamiento que escalaba, los demócratas culparon de la tragedia en Libia a los republicanos por los fuertes recortes en el gasto a la seguridad de las embajadas. Los republicanos dijeron que los huecos en la administración y liderazgo fueron las causas de que el Departamento de Estado no pudiera ver la amenaza.

En un principio, la transferencia de autoridad al Departamento de Estado fue parte de una iniciativa de 50.000 millones de dólares destinada a ayudar a las víctimas del huracán Sandy. Pero la Cámara de Representantes retiró la autoridad y eliminó cualquier provisión que no estuviera relacionada con la ayuda por la supertormenta.

Sin embargo, un panel independiente que examinó el ataque en Libia determinó que hubo serias faltas administrativas y de liderazgo que dejaron al consulado mal preparado y exhortó al Congreso a comprometerse más y a apoyar las necesidades del Departamento de Estado.