Cientos de miles de personas se reunieron el lunes en la capital de Camboya para presenciar la cremación de Norodom Sihanouk, el reverenciado "rey padre", quien sobrevivió a varias guerras y al régimen asesino del Jmer Rojo para mantenerse durante más de medio siglo en el centro de la atención de este país del sudeste asiático.

Camboyanos de todo el país acudieron a Phnom Penh para rendir sus condolencias a Sihanouk, cuyo cuerpo ha sido objeto de intrincados ritos funerarios — que mezclaron las tradiciones hinduistas, budistas y animistas — vistos por última vez hace 53 años con la muerte del padre de Sihanouk, el rey Norodom Suramarit.

Su cuerpo ha permanecido en vigilia de honor desde que murió de un ataque al corazón en Beijing el 15 de octubre a los 89 años. Es posible que nunca se vuelvan a ver estas exequias en un país que se moderniza rápidamente y donde la monarquía ha perdido mucho de su poder y glamour.

"No tengo palabras para expresar el dolor y el sufrimiento que siento al saber que su cuerpo va a desaparecer pronto", dijo entre llantos una mujer de 79 años, Han Mal, de la sureña provincia de Takeo. "Amo y respeto al rey Sihanouk como a mi propio padre".

Después de una procesión por las calles de Phnom Penh el viernes, su cuerpo fue colocado en el interior de una especie de templo de 15 pisos de altura que fungirá como crematorio. Su hijo, el rey Norodom Sihamoni, y la reina madre Norodom Monineath encenderán la pira funeraria.