El puertorriqueño Juan Manuel López derrotó el sábado al brasileño Aldimar Silva Santos por nocáut técnico en el noveno asalto, en su primer combate luego de ser suspendido por acusar a un árbitro de tener problemas con apuestas.

López derribó a Silva Santos con una andanada de golpes cuando le restaban 1:04 minutos al episodio, y el brasileño ya no pudo seguir peleando.

El boricua, ex campeón súper gallo, peleó por primera vez desde que perdió su cinturón pluma ante el mexicano Orlando Salido en marzo de 2010, en un combate épico en que Salido cayó en el quinto asalto y López en el 10mo; aunque lo ocurrido después de la pelea fue lo que provocó controversia.

La pelea, reñida en las tres tarjetas, fue debidamente parada por el árbitro Roberto Ramírez padre cuando López estaba claramente aturdido en el 10mo episodio. Momentos más tarde, López fue entrevistado en el cuadrilátero por Showtime y, cuando parecía todavía confundido, acusó a Ramírez de tener problemas con apuestas.

La decisión no fue bien recibida por la Comisión de Boxeo Profesional de Puerto Rico. Pese a que López y su promotor, Bob Arum, se disculparon y afirmaron que el peleador había sufrido una conmoción en el combate, la comisión suspendió al popular López por un año y lo multó con 10.000 dólares.

López estuvo ausente del cuadrilátero por ese año debido a que la mayoría de las comisiones, incluidas las de Estados Unidos, suelen reconocer las suspensiones de otros organismos del boxeo.

Silva Santos resultó una buena oportunidad para que López fuera recuperando la forma.

López mejoró su palmarés a 32-2 con 29 nocáuts, mientras el registro de Silva Santos disminuyó a 18-4.

La victoria podría darle al boricua la oportunidad de una pelea más importante a finales de año.

Entre los candidatos mencionados por la promotora Top Rank está el estadounidense Miguel Angel "Mikey" García, quien derrotó a Salido hace dos semanas por decisión técnica para llevarse el fajín que alguna vez le perteneció a López.