Silvio Berlusconi, magnate de los medios de comunicación, prometió a los italianos que si vuelven a votarlo como primer ministro no solamente abolirá un impopular gravamen a las viviendas sino que además reembolsará los impuestos que el gobierno de Mario Monti les hizo pagar en el 2012.

Berlusconi abolió ese impuesto cuando fue elegido primer ministro en el 2008, pero Monti, que lo sucedió en 2011 cuando Italia se sumía en la crisis de la deuda de la eurozona, lo repuso para aumentar la recaudación.

Berlusconi dijo el domingo en un acto partidista que los ingresos perdidos por el reembolso a los propietarios de los 4.000 millones de euros (5.400 millones de dólares) que pagaron en impuestos a la propiedad podrían compensarse eliminando la financiación estatal a los partidos políticos, aumentando los impuestos al tabaco y declarando imponibles los bienes de los italianos en Suiza.

Las fuerzas derechistas del candidato populista son superadas por una coalición de centro-izquierda en las encuestas de opinión de cara a las elecciones del 24 y 25 de febrero.