Silvio Berlusconi, magnate de los medios de comunicación, prometió a los italianos que si vuelven a votarlo como primer ministro no solamente abolirá un impopular gravamen a las viviendas sino que además reembolsará los impuestos que el gobierno de Mario Monti les hizo pagar en el 2012 como medida de austeridad para rescatar al país de la crisis de la deuda.

Berlusconi abolió ese impuesto cuando fue elegido primer ministro en el 2008 en cumplimiento de una promesa de su campaña electoral. Pero Monti, economista y ex comisionado de la Unión Europea que lo sucedió en 2011, lo repuso para aumentar la recaudación.

Berlusconi dijo el domingo en un acto partidista que los ingresos perdidos por el reembolso a los propietarios de los 4.000 millones de euros (5.400 millones de dólares) que pagaron en impuestos a la propiedad podrían compensarse eliminando la financiación estatal a los partidos políticos, aumentando los impuestos al tabaco y declarando imponibles los bienes de los italianos en Suiza.

Berlusconi es un populista de 76 años que intenta volver al primer plano político después de una reciente condena por fraude impositivo y otras tribulaciones judiciales, incluso un juicio en el que se le acusó de haber pagado para mantener relaciones con una menor de edad. Sostiene que es inocente y víctima de fiscales a los que sindica como simpatizantes de la izquierda.

Dijo en un mitin partidista en Milán que el impuesto a la propiedad frustró tanto a los italianos que redujeron las compras de bienes de consumo y dejaron de invertir, lo que agravó la crisis económica.

Este impuesto causó en las familias italianas "preocupación, ansiedad, temor al futuro", dijo Berlusconi, y agregó que el impuesto deprimió de tal modo el mercado de bienes raíces que 360.000 personas quedaron desempleadas.

Las fuerzas derechistas del candidato populista son superadas por una coalición de centro-izquierda en las encuestas de opinión de cara a las elecciones del 24 y 25 de febrero. Monti, que encabeza una boleta centrista, está tercero, pero sus fuerzas podrían ser la clave para formar una coalición debido a que no se anticipa que ningún partido obtendrá suficientes escaños en el Parlamento como para gobernar sin alianzas.

Berlusconi no mencionó que los legisladores de su partido, El Pueblo de la Libertad, aprobaron en el parlamento casi todas las medidas de austeridad de Monti, incluso el mismo impuesto a la propiedad que ahora promete eliminar si gana las elecciones.

Con la economía estancada, el desempleo en aumento y el pueblo inquieto por los sacrificios impuestos por el gobierno, Berlusconi retiró el año pasado el apoyo de su partido a Monti, lo que obligó a convocar elecciones con dos meses de anticipación.

Monti comentó sarcásticamente la promesa de Berlusconi de devolver los impuestos a los propietarios. "El es generoso", dijo a la prensa. "Berlusconi gobernó durante muchos años y no mantuvo ninguna de sus promesas".

"Lo que es más, creó muchos problemas, tantos que tuvo que dejar el cargo", agregó. Mientras Berlusconi busca ser elegido primer ministro por cuarta vez, "espero que los italianos tengan buena memoria", apuntó Monti.