Horas después de la visita triunfal del presidente de Francia a Malí, la aviación del país galo atacó posiciones de extremistas islámicos en los alrededores de Kidal y Tessalit en el norte del país africano, dijo el domingo un funcionario del Ministerio de Defensa francés.

La fuerza aérea francesa bombardeó del sábado en la noche al domingo en la mañana depósitos de armas y de combustible en las dos ciudades del norte de Malí, afirmó el funcionario que solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones a la prensa.

El funcionario dijo que "(los ataques) estuvieron dirigidos contra depósitos logísticos de armas y combustible cerca de la frontera con Argelia". Sin embargo, la fuente señaló que le era imposible precisar si en estas incursiones también se atacaron campos de entrenamiento de islamistas armados.

En entrevista con el semanario dominical francés Le Journal du Dimanche, el ministro maliense de Relaciones Exteriores, Hubert Tieman Coulibaly, expresó la esperanza del gobierno de su país de que prosiga la misión militar francesa hasta que los islamistas se queden sin armas.

"Porque enfrentamos a combatientes de experiencia cuyos arsenales deben ser destruidos, deseamos que continúe la misión (francesa)", dijo Coulibaly. "En especial ante la importancia que tiene la dimensión aérea", agregó.

Hollande visitó el sábado Sevare, Timbuctú y Bamako, donde fue recibido como libertador, apenas tres semanas después de que Francia lanzó unilateralmente una intervención militar para contener el avance de combatientes vinculados con al-Qaida en Malí.

Desde entonces, las fuerzas francesas expulsaron a los rebeldes de las tres principales ciudades que ocupaban en el norte de Malí, incluida la mítica Timbuctú.

Aunque Hollande destacó el triunfo de la intervención francesa en su discurso del sábado en Bamako, reconoció que persiste la amenaza del extremismo.

"El terrorismo fue rechazado. Está en huida pero no vencido", manifestó Hollande.