Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, designó a un experimentado trabajador humanitario para que preste servicio como su Representante Especial Interino en Haití para supervisar la misión pacificadora del organismo en la nación caribeña.

El canadiense Nigel Fisher reemplaza al saliente enviado de la ONU Mariano Fernández, quien deja el trabajo después de 20 meses. Fernández ha dicho que podría considerar incursionar en la política de su país natal, Chile.

Fisher ha sido el representante especial interino de Ban Ki-moon para Haití desde 2010. Ese año, un terremoto sumamente fuerte sacudió el país, matando a decenas de miles de personas y dejando a 1,5 millones más sin vivienda.

Se unió al organismo internacional en 1977, y ha tenido altos cargos en la Oficina de Servicios de Apoyo a Proyectos de la ONU, en la Misión de Apoyo en Afganistán y en la agencia UNICEF para la atención infantil. Sus comisiones lo han llevado a una decena de naciones en Asia, Medio Oriente y Africa.

Como jefe de pacificación, Fisher supervisará la seguridad del país en un momento político delicado. Se supone que Haití tendrá este año elecciones locales y legislativas, las cuales se esperan cargadas de protestas.

La misión pacificadora de la ONU en Haití, conocida como Minustah por sus siglas en francés, ha estado en el país desde 2004, cuando una rebelión violenta derrocó al entonces presidente Jean-Bertrand Aristide. La fuerza tiene autorizado actualmente tener hasta 6.700 soldados.