El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva exhortó a los jóvenes dominicanos a mantener el ánimo en alto pese a las adversidades y como ejemplo les contó su experiencia personal.

"Cuando nos ponemos viejos y estamos al final de la vida, podemos incluso perder la esperanza, aun así no la perdemos", comentó del ex gobernante de 67 años y quien en 2011 fue sometido a un tratamiento contra el cáncer de laringe.

Da Silva participó la noche del jueves como invitado especial en la entrega anual del Premio Nacional de la Juventud de República Dominicana, encabezada por el presidente del país caribeño, Danilo Medina.

El ex gobernante brasileño (2003-2011) recordó a los cientos de jóvenes que asistieron a la ceremonia que él es el octavo hijo de una familia de campesinos de escasos recursos y analfabetos, pero eso no lo detuvo para perseguir sus sueños.

"Soy el primer hijo en tener un diploma. Gracias a ese diploma fui el primero en tener un carro, en tener una casa y en tener una televisión", detalló el ex líder sindicalista.

Recordó que con su diploma como tornero mecánico "pude tener un empleo mejor, ganar un poco más, me convertí en presidente de mi sindicato, creé un partido político y me convertí en presidente de la República".

Al exhortar a los asistentes a levantarse todos los días con ánimo, Da Silva lamentó que más de 230 jóvenes "que tenían toda la vida por delante, con esperanza", murieron el fin de semana en un incendio en una discoteca de la ciudad brasileña de Santa María, en el sur de ese país.

Da Silva participará el viernes como orador en un almuerzo organizado por la Cámara de la Industria de la Construcción dominicana.