Los estadounidenses decidieron ignorar el aumento de impuestos y los gastos tradicionales por el frío en el invierno para comprar nuevos automóviles y camionetas el mes pasado, a un ritmo inusitadamente rápido.

"(Enero) fue como cuando el velocista emprende la carrera", describió Mike Jackson, director general de la cadena AutoNation Inc., que es la mayor vendedora de automotores en Estados Unidos.

De acuerdo con analistas, este enero será el mejor en cinco años una vez que todas las fábricas de automotores reporten sus ventas. Toyota anunció un incremento de 27% mientras Ford tuvo un aumento de 22%. GM y Chrysler informaron cada uno una mejoría de 16% respecto de un año atrás.

El sector automotor espera que los resultados sean un buen augurio para el resto del año. Entre los comercios hubo más compras de camionetas. La mayoría de las personas están listas para comprar pues sus automóviles han llegado al promedio sin precedentes de 11,3 años de antigüedad, y los bancos facilitan las compras con tasas bajas de interés y condiciones más favorables para los créditos.

El mercado bursátil pareció también inspirado por los compradores de automotores. El índice Standard & Poor's 500 logró su mejor enero desde 1997.

Las compras de automotores suelen influir mucho en el precio de las acciones. Además, los empleadores han estado contratando a un ritmo constante, aunque no espectacular.

"Nos encontramos en una trayectoria fundamentalmente sólida", enfatizó Mustafa Mohatarem, el economista principal de GM. Consideró que la recuperación de la Gran Recesión de 2008 es aún modesta, pero "esas recuperaciones tienden a ser mucho más sostenibles".

Cualquiera que sea el incentivo, la gente no permitió que el clima gélido o la mano más pesada del Tesoro estadounidense les impidiera comprar vehículos.

Chrysler estimó que las ventas totales del sector en Estados Unidos alcanzaron una cifra anual de 15,5 millones de unidades en enero. Si ese paso se mantiene en el resto del año, los fabricantes de automotores venderán un millón de vehículos más que en 2012, cuando las ventas aumentaron 13%.

La compra de automotores en enero subió pese a que un alza fiscal mermó los ingresos para la mayoría de los estadounidenses. Los impuestos aumentaron debido a que el 1 de enero expiró una reducción de 2% en los impuestos al programa de pensión Seguridad Social que estuvo vigente por dos años.

El pronóstico del grueso de los analistas para 2013 se encuentra entre 15 millones y 15,5 millones de unidades. Aunque todavía lejos de la cifra máxima de 17 millones en 2005, la industria automotriz podría vender cinco millones más de automóviles y camionetas que en 2009, el peor año en tres décadas.

Entre los fabricantes que anunciaron sus ventas el viernes, Honda reportó un aumento de 12,8%, Nissan de 2% al igual de Hyundai y Volkswagen, de 7%.