En medio de reclamos sobre acciones armadas de cada bando, el comando militar colombiano reportó el viernes la muerte de seis presuntos miembros de las FARC, incluido el cabecilla de un frente rebelde, mientras el tránsito por una vía del noroeste del país se encontraba paralizado ante amenazas de la guerrilla, informaron las autoridades.

Los seis insurgentes murieron en un bombardeo de la Fuerza Aérea contra un campamento de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una remota y escarpada zona del municipio de Tierralta, en el departamento de Córdoba y a unos 424 kilómetros al noroeste de Bogotá, dijo el general Alejandro Navas, comandante de las Fuerzas Militares, en conferencia de prensa.

Entre los guerrilleros muertos, agregó el jefe militar, está alias "Jacobo Arango", quien era el cabecilla del frente quinto de las FARC, que opera en aquella región colombiana.

El comando militar divulgó a la prensa imágenes de militares cargando en camillas los restos de los rebeldes.

Por su parte, Ari Piñeres, secretario de gobierno del departamento de Chocó, en el noroeste colombiano, indicó el viernes en diálogo telefónico con The Associated Press que el tránsito por la vía de 220 kilómetros que conduce de Quibdó, capital de su departamento, a Pereira, en la vecina provincia de Risaralda, estaba paralizado desde la mañana por temor a que rebeldes detuvieran y quemaran los vehículos que transiten.

"Nada está normal, no han salido" vehículos o transportes a la vía, dijo Piñeres al resaltar que esperaban en Quibdó a autoridades militares y policías para una reunión de seguridad. Aseguró, sin embargo, que no se han reportado incidentes armados.

Desde inicios de esta semana las autoridades de Chocó indicaron que panfletos atribuidos a las FARC alertaban que cumplirían un "paro armado" en esa carretera del 1 al 20 de febrero. El panfleto no indicó las razones de la acción insurgente.

Durante los "paros armados" los ilegales amenazan con quemar automóviles y autobuses que circulen por una vía o comercios que abran sus puertas durante los días en que la guerrilla decide extender su accionar, como una forma de mostrar su presencia y fuerza en un área del país.

Chocó, una región selvática y donde el principal canal de transporte son los ríos, tiene dos vías principales como la carretera a Pereira y otra hacia el vecino departamento de Antioquia, recordó el funcionario.

A inicios de 2012 las FARC implantaron un paro armado en la zona de Chocó, aquella vez prohibiendo el tránsito no sólo por las carreteras sino también por uno de sus principales ríos.

En medio de las negociaciones de paz que llevan adelante el gobierno y los rebeldes desde fines de 2012 en La Habana, el presidente Juan Manuel Santos ha reclamado a las FARC por recientes acciones armadas y el secuestro de dos policías el 25 de enero en una región de Valle del Cauca, en el suroeste del país. Los rebeldes insisten en la necesidad de acordar formas de "regularizar" el conflicto armado interno, lo que rechaza la delegación oficial al asegurar que lo que requiere Colombia es acabar con la guerra interna de casi 50 años.