Los médicos, los trabajadores portuarios y transportistas públicos pararon el jueves para protestar por las impopulares medidas de austeridad que han reducido los salarios en momentos en que Grecia lucha por salir a flote de una profunda crisis financiera.

Los principales sindicatos también anunciaron una huelga general para el 20 de febrero, en una serie de medidas de fuerza en los dos últimos años que periódicamente paralizan los servicios y suelen ir acompañadas de manifestaciones a veces violentas.

"La brutal supresión de los derechos básicos y fundamentales de los trabajadores y la hemorragia por medio de los gravámenes a los trabajadores y los pensionados han superado todos los límites", dijo el principal sindicato GSEE al anunciar la huelga general.

El jueves por la mañana, cientos de manifestantes efectuaron manifestaciones separadas. Los trabajadores portuarios se congregaron en el principal puerto del Pireo, mientras unos 500 trabajadores de hospitales públicos lo hicieron frente al ministerio de salud en el centro de Atenas.

Uno de los manifestantes, Tassos Antonopoulos, miembro de la Federación Griega de Trabajadores de Hospitales Públicos, afirmó que no solamente paraba el personal médico. "La gente tiene menos opciones y más costosas", enfatizó. "No es posible que los ciudadanos de este país, en momentos en que padecen de esta situación y la crisis en el país, no encuentren en los hospitales el cuidado médico que merecen".

Las huelgas dejaron a Atenas sin transporte público durante el día, mientras las islas griegas carecerán de servicio de transbordadores durante dos días. Dado que los médicos y los trabajadores de ambulancias también pararon, los hospitales públicos funcionaban el jueves solo con personal de emergencia.

Sin embargo el sistema de subterráneos de la capital seguía funcionando ya que sus trabajadores están sujetos a una orden de movilización civil después de que el gobierno invocó la semana pasada poderes de emergencia para poner fin a una huelga de ocho días en las líneas del metro.

El sindicato de empleados públicos declaró un paro de tres horas en todos los servicios públicos a partir del mediodía como una muestra de solidaridad, lo que también incluyó el cierre de las oficinas de correos.

Grecia está abrumada por una severa crisis financiera desde fines del 2009 y es mantenida a flote por préstamos de rescate por miles de millones de euros concedidos por otros países de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional. A cambio, el gobierno ha impuesto sucesivos recortes de gastos y aumentos de impuestos, lo que ha catapultado el desempleo a más del 26%. Muchos de los que todavía conservan su empleo no han recibido pago en meses.

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Srdjan Nedeljkovic contribuyó desde Atenas.