Cuatro militares murieron en enfrentamientos con la guerrilla de las FARC en el suroeste del país, se informó el jueves oficialmente.

El hecho se produjo la noche del miércoles en zona rural del municipio de Policarpa, en el departamento de Nariño y a unos 500 kilómetros al suroeste de Bogotá, informó el comando de las Fuerzas Militares en un comunicado.

En ese lugar, agregó el boletín oficial, "se presentaron fuertes combates contra integrantes de la tercera compañía" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con el saldo de cuatro soldados muertos.

Los combates se produjeron en una zona vecina al departamento de Cauca, donde la víspera las autoridades reportaron que presuntos rebeldes de las FARC detuvieron un automóvil en una carretera de la zona de Piamonte y se llevaron a tres ingenieros colombianos contratistas de la petrolera canadiense Gran Tierra.

Los reportes de la retención fueron dados por el chofer del auto en que viajaba el grupo y que fue dejado libre, según explicó la representante de la Defensoría del Pueblo de Piamonte, Arelly Isairias.

Las FARC, que cumplieron un cese del fuego unilateral del 20 de noviembre al 20 de enero, han realizado una serie de ataques, como voladuras de oleoductos y gasoductos, en los últimos días. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos también les atribuyó el secuestro de dos policías el 25 de enero, los primeros uniformados de los que se tenga conocimiento este año que cayeron en poder de los insurgentes.

Aunque no han reclamado la autoría del secuestro, los rebeldes indicaron en un comunicado el martes que mantienen su compromiso anunciado en febrero de 2012 fue detener las retenciones extorsivas de civiles, pero que se reservaban el derecho de seguir capturando a policías y militares como "prisioneros de guerra".

El gobierno a través de su jefe negociador Humberto De la Calle sostuvo que tales acciones rebeldes buscaban presionar un cese del fuego por parte de la fuerza pública lo cual, dijo, no ocurrirá hasta que se pacte el fin del conflicto.

Las dos partes llevan negociaciones de paz en La Habana desde fines de 2012 y discuten una agenda de seis puntos, pactada en contactos secretos en la capital cubana por seis meses hasta que se anunció de forma oficial en septiembre que iniciarían sus conversaciones en busca de acabar con el conflicto armado interno de casi 50 años.