Santiago Botero reiteró el miércoles que Eufemiano Fuentes — la figura central en el juicio de la Operación Puerto — fue su médico en una etapa importante de su exitosa carrera ciclística.

Botero fue mencionado por el doctor Fuentes en la segunda sesión del juicio que acaba de reabrirse en un tribunal de Madrid. Igualmente señaló a Roberto Heras y Unai Osa como otros ciclistas a los que atendió.

Fuentes es la figura principal de la Operación Puerto, una amplia investigación de las autoridades españolas sobre el dopaje en el ciclismo y otros deportes.

"Nunca me he escondido y nunca he negado que Eufemiano Fuentes fuera mi médico", sostuvo Botero en la edición electrónica del diario El Colombiano de Medellín, donde nació y reside con su familia.

Botero pasó por el equipo español Kelme de 1996 a 2002, cuando Fuentes estaba vinculado con el grupo.

"Es algo que estaba enterrado en el olvido. Sucedió hace ocho años y ahora me fusilan, incluso si hablo de cosas buenas que hizo (Lance) Armstrong por el ciclismo. El (Armstrong) responderá por lo suyo", manifestó el ex corredor colombiano.

Botero salió en defensa de Armstrong cuando se produjo la primera medida contra el estadounidense, antes de la entrevista con Oprah Winfrey en la que confesó haberse dopado cuando ganó siete veces el Tour de Francia.

"El médico Fuentes tuvo muchos ciclistas a su cargo. Fue mi médico durante varios años y hacía mis planes de entrenamiento con Ignacio Labarta. La gente lo sabía desde hace años. No es nada nuevo. Fue una época que me tocó y no tengo más que decir", concluyó cuando descendía de un avión en el aeropuerto de Rionegro, población a las afueras de Medellín.

Botero tenía apagado su teléfono celular cuando la AP intentó comunicarse con él martes y miércoles.

"Yo trabajaba con deportistas individuales, no con ningún equipo. Podía ser un ciclista de un equipo ciclista, un futbolista de un equipo de fútbol, un atleta, un boxeador", declaró Fuentes en la audiencia del martes.

"Lo hacían para un asesoramiento médico, para planificar la preparación física, porque soy preparador físico, test físicos y médicos... Para hacer un seguimiento médico y velar por su salud. Solicitaban los servicios individualmente. Había de todo, deportistas que querían un tratamiento por temporada, deportistas que les dolía algo concreto", agregó.

El nombre de Botero — una de las grandes figuras del deporte colombiano — apareció en 2006 en la Operación Puerto por la Guardia Civil española.

"Yo estaba tan seguro de que era inocente (de dopaje) que la verdad nunca me sentí mal por eso", declaró en ese momento.

La Comisión Disciplinaria de la Federación Colombiana de Ciclismo lo absolvió en noviembre de 2006 del cargo de dopaje que le formuló la Guardia Civil.

La Comisión indicó en el fallo que la Guardia Civil supuestamente no aportó suficientes pruebas sólidas.

Resaltó que la Guardia Civil lo acusó de haber recibido dosis de EPO el 3, 7 y 13 de enero de 2002, fechas que el ciclista se encontraba en Colombia, según su pasaporte.

Botero purgó una suspensión de medio año cuando presentó exceso de testosterona en 1999, pero según el médico Fuentes, presuntamente su organismo lo producía.

Botero, quien ahora representa a los deportistas locales ante el Comité Olímpico Colombiano, adornó su campaña con los títulos de rey de montaña del Tour de Francia de 2000 y campeón mundial en la modalidad contrarreloj individual en Bélgica 2002. Representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de Atenas y Beijing.

El administrador de empresas de 40 años además obtuvo oro en la prueba contrarreloj individual en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en 2007, ganó la Vuelta a Colombia de ese año y en los Juegos Sudamericanos de Medellín en 2010