Los 49ers de San Francisco nunca han perdido en un Super Bowl, con un inmaculado 5-0. Es la marca más impresionante de un equipo en el partido por el campeonato de la NFL.

Baltimore también está invicto, ya que los Ravens salieron victoriosos en su única participación, la de 2001.

A alguien le tocará encajar su primera derrota en un Super Bowl tras el duelo del domingo en el Superdome.

Los Ravens (13-6), que en las apuestas no aparecen como los favoritos, atraviesan el tipo de racha que hace recordar a recientes campeones.

Algo similar ocurrió el año pasado con los Giants de Nueva York, que ganaron un partido de wild card en casa, y luego dos choques de playoffs como visitante, incluyendo una electrizante definición en tiempo extra.

Los Giants recuperaron a sus jugadores lesionados para la recta final, algo que los Ravens han rubricado, sobre todo en su defensa. Sus estelares linebackers Ray Lewis y Terrell Suggs han reverdecido laurales tras padecer lesiones en la temporada regular.

"Creo que hemos encontrado la manera de tenernos fe, y que lo demás no tiene importancia", dijo Lewis, quien se retirará de la NFL tras el partido. "Eso es lo que resalta de este equipo. Cuando salimos a jugar, lo único que importa es que saldremos victoriosos, y todos compartimos la misma convicción. Así ha sido nuestro recorrido, sin importar los altibajos de alguien, la lesión de alguien. Encontramos la forma de apoyarnos mutuamente".

Baltimore compró los pasajes para viajar a Nueva Orleáns tras una victoria en Nueva Inglaterra, donde los Ravens sucumbieron antes los Patriots en el partido de campeonato de la Conferencia Americana el año pasado. Pero humillaron a los Patriots al superarles 21-0 en la segunda mitad.

San Francisco (13-4-1) también se quedó esperando en el umbral hace un año, al perder ante los Giants en la final de la Conferencia Nacional. Esa derrota inspiró a los 49ers de la misma manera que el fracaso de 2011 motivó a los Ravens.

La columna vertebral de estos Niners es una defensa ruda y hermética, atributos que han sido la tarjeta de presentación de los Ravens durante varios años, aunque no de la misma manera en 2012 como lo fue en las 17 temporadas previas de Lewis.

El linebacker Patrick Willis, quien como Lewis usa el número 52, es el eje.

"Uno veía esto cuando eras un niño creciendo", dijo Willis. "El solo tener la oportunidad de poder jugar en este partido, luego de cuatro años (sin ir a los playoffs). Hace un año estábamos en casa viendo a otros equipos disputarlo. Nos quedamos cortos por un partido el año pasado. Es verdaderamente especial el poder estar acá".

Para hacerlo más especial, el ataque de San Francisco deberá eclipsar al de Baltimore. Los Ravens han anotado 90 puntos en tres partidos, y los Niners suman 73 en dos.

La defensa de Baltimore se creció ante Andrew Luck, Peyton Manning y Tom Brady. Ahora le toca enfrentar a un mariscal de campo completamente diferente en Colin Kaepernick. Habilidoso para escaparse corriendo, su brazo de cañón y llamativo temple para apenas dos años como profesional, Kaepernick asoma como muy peligroso para los Ravens. La defensa de Baltimore, después de todo, no se caracteriza, por estar entre las más rápidas en la liga.

En todo caso, los 49ers tendrá las manos llenas con Joe Flacco, el único quarterback en la historia que ha ganado un partido de postemporada en cada una de sus primeras cinco temporadas. Flacco también ha ganado seis partidos como visitante en los playoffs, otro récord en la liga.

Fue superior a Brady, el quarterback más laureado de los últimos tiempos, en dos finales consecutivas de conferencia.

Pero tiene sus detractores, ya que esta es su primera ocasión en un Super Bowl tras cinco intentos.

"Uno siempre está pendiente a las cosas que se dicen de tí y cuando se duda de lo que tu ambicionas hacer, por lo que uno busca demostrar que pueden estar equivocados", dijo. "Acá nos apoyamos todos y eso es un asunto secundario".

Aunque los Ravens y 49ers pelean por el título, los hermanos Harbaugh, John de los Ravens y Jim de los 49ers, se encuentran en el primer Super Bowl que enfrenta a dos entrenadores de una misma familia. Se han divertido hablando sobre el tema durante esta semana, pero el domingo no estarán para bromas.

Y será John el que saldrá victorioso.

GANARÁN LOS RAVENS, 27-24.