La máxima autoridad electoral acordó aplazar una semana la discusión sobre posibles irregularidades durante la campaña presidencial del 2012, en medio de una polémica generada al conocerse un proyecto en el que se concluye que el candidato ganador no incurrió en gastos excesivos como reclamó constantemente su rival izquierdista.

Por siete votos contra dos, el pleno del Instituto Federal Electoral aprobó una propuesta de última hora hecha por uno de sus integrantes para posponer la discusión y tener unos días más para analizar el proyecto elaborado por su órgano que fiscaliza los gastos de los partidos políticos.

En la jornada electoral de julio de 2012 ganó el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto, quien a lo largo de la campaña previa fue acusado por su rival izquierdista Andrés Manuel López Obrador de haber gastado en exceso e incluso de haber sido favorecido por una compra de votos a su favor.

Sin embargo, la unidad de fiscalización del Instituto electoral concluyó que la única campaña que gasto en exceso y superó los límites fue la del propio López Obrador, lo cual ha desatado el enojo de políticos de izquierda, pero también suspicacias de otros actores políticos, expertos, columnistas y académicos sobre si ese órgano electoral hizo un buen trabajo.

López Obrador ha negado haber superado los límites de gastos y dijo que ella autoridad electoral sólo busca beneficiar al partido de Peña Nieto que volvió al poder luego de 12 años de su histórica derrota tras siete décadas continuas de gobernar el país.

"Creo que es prudente y pertinente, y diría incluso responsable, que la autoridad posponga el análisis y decisión" del proyecto, dijo el consejero electoral Lorenzo Córdova, uno de los que votó a favor de pasar la discusión para la próxima semana.

Sara Castellanos, representante ante el Instituto del Partido Verde, sugirió que el aplazamiento podría haberse decidido por "presiones políticas".

"No, no es presión, al contrario, lo que hacemos es quitar la presión de encima y trabajar con la pausa, la calma, el detenimiento que el caso amerita", dijo el consejero Benito Nacif.

López Obrador ha dicho que una muestra del gasto excesivo de Peña Nieto eran sus viajes en aviones particulares y una abundante propaganda. El PRI siempre rechazó cualquier irregularidad.

El límite que podía gastar cada campaña a la presidencia en 2012 fue establecido en 336,1 millones de pesos (unos 26,3 millones de dólares) y el proyecto de la llamada unidad de fiscalización estableció que los tres partidos que postularon a López Obrador gastaron 370,5 millones de pesos (unos 29 millones de dólares).

Nadie más habría superado el límite de gastos, según el documento que establece que la campaña de Peña Nieto gastó 241,8 millones de pesos (unos 18,9 millones de dólares) y la de Josefina Vázquez Mota, entonces candidata del oficialista Partido Acción Nacional, 209,1 millones de pesos (unos 16,4 millones de dólares).