Para los Navegantes del Magallanes no había mañana en la final del béisbol profesional venezolano, por lo que en la jornada del martes su obligación era ganar para que tuvieran la oportunidad de mantenerse con vida y optar por el título, forzando un séptimo juego; y así fue.

Mario Lissón y Pablo Sandoval impulsaron a los Navegantes en la victoria por 7-3 sobre los Cardenales de Lara, en el sexto encuentro de la serie decisiva, ésta disputada en el José Bernardo Pérez de Valencia, hogar del Magallanes.

Tras caer en desventaja de 1-0 en el segundo inning, la ofensiva de los Navegantes reaccionó con cuatro carreras en la parte baja de ese episodio. De esas anotaciones tres fueron producto del primer cuadrangular en la final de Lissón, un cañonazo sobre la cerca del jardín central con dos compañeros en las almohadillas.

El batazo de Lissón sirvió para romper el empate a una carrera en ese momento y marcar el punto de partida del Magallanes en la consecución de esta victoria.

En el cuarto inning le tocó el turno a Sandoval, quien había estado apagado, al registrar solo dos hits en las últimas 10 oportunidades. El pelotero de Grandes Ligas perteneciente a los Gigantes de San Francisco conectó un jonrón de tres carreras, por la pradera derecha para poner la pizarra en 7-2 y cerrar la producción de los Navegantes.

El pitcher abridor del equipo, el zurdo Gustavo Chacín (1-1), hizo un buen trabajo controlando a la ofensiva de los Cardenales en labor de cinco entradas, en las que aceptó tres imparables y dos carreras, dio dos bases por bolas y ponchó a cuatro bateadores. Fue el ganador del encuentro.

El abridor por Lara, el dominicano Máximo Nelson (1-1), no estuvo en su mejor noche y cargó con la derrota al permitir cinco inatrapables y seis carreras, dio cuatro boletos y ponchó a dos hombres.

En la ofensiva de los Cardenales, Luis Valbuena conectó de 3-1, con su segundo cuadrangular de la serie, y Ernesto Mejía bateó dos dobletes en cuatro turnos.

Al final del encuentro y debido a la excitación de los fanáticos de los Navegantes y a la tensión de los peloteros en el terreno hubo algunos altercados que retrasaron el juego.