No había alarmas, extintores ni aspersores y casi ninguna forma de escapar del club nocturno que se convirtió en una trampa mortífera para más de 200 estudiantes universitarios brasileños.

Mientras los investigadores comenzaban a hurgar entre los escombros y las familias lloraban a sus muertos, abundan las preguntas en esta ciudad del sur de Brasil para tratar de entender, en primer lugar, cómo comenzó el fuego la madrugada del domingo, y en segundo, cómo fue que se extendió rápidamente fuera de control, desatando un incendio en el que murieron 231 personas.

¿Por qué había sólo una puerta de salida y entrada? ¿Cuál era el material inflamable en el techo que permitió que la conflagración se propagara tan rápidamente? ¿Por qué se permitió usar pirotecnia en el interior del club?

La Policía parece inclinarse a concluir que la pirotecnia de la banda fue la causa del incendio durante una fiesta en el club Kiss, organizada por varios departamentos académicos de la Universidad Federal de Santa María.

El inspector policial Antonio Firmino, quien forma parte del equipo que investiga el incendio, dijo que al parecer el techo del club estaba cubierto con una espuma aislante a base de un material combustible que se incendió con la pirotecnia.

Firmino dijo se investiga el número y el estado de las salidas del club, pero que al parecer había una segunda puerta que era "insuficiente", pues no sólo era pequeña, sino que estaba protegida con barrotes y no se podía abrir.