Una orden de sacerdotes católicos de México produjo un video en el que pide a los familiares de las víctimas de los cárteles de narcotráfico adoptar una actitud cristiana y perdonar incluso a los asesinos, lo que tocó un punto sensible en un país donde alrededor de 70.000 personas han muerto en hechos de violencia relacionados con el narcotráfico en los últimos años.

El video de 10 minutos titulado "Hermano Narco", presentado esta semana, cuenta la historia de Miri, una niña de 13 años que se encuentra con mucho miedo en su recámara mientras un sicario y su banda matan a sus padres una noche. El asesino, vestido con un sombrero vaquero negro, posteriormente irrumpe con sus secuaces en el funeral de los padres. Los hombres armados llevan una corona de flores para la pareja y el asesino pone una mano sobre el ataúd y luego se va.

Miri camina hacia él en la iglesia y lo abraza.

"Mis tíos me dijeron... que cuando crezca yo tengo que hacer los mismo con tus hijos", le dice Miri, hablando de una venganza. En cambio, ella decide perdonarlo con el razonamiento: "Tal vez a tus papás les hicieron lo mismo, o nunca te abrazaron".

El asesino le devuelve el abrazo, aunque no queda claro qué se dispone a hacer después.

El guionista del cortometraje, el sacerdote Paulino Omar Sotelo, dijo que no revelará si el asesino se arrepiente de su crimen. Sotelo dijo que su grupo ya tiene el segundo de 12 cortos planeados en preproducción, grabados en video de alta resolución, que se distribuirán mediante internet y en redes sociales.

Sotelo reconoció que tal escena es improbable en la vida real, pero insistió en que "aunque pareciera más mística, más utópica", el proyecto se ha dado a partir de historias reales.

Contó sobre una mujer que conoció, quien decidió perdonar al asesino de su hijo.

"Ella dijo 'Yo no quiero ver más hijos muertos, por eso perdono el asesino de mi hijo''', recordó Sotelo.

La activista en contra del crimen Isabel Miranda de Wallace tiene un punto de vista diferente.

"Creo que no se puede perdonar, si ni siquiera se conoce qué fue lo que pasó con las personas y si no se obtuvo justicia", dijo.

Miranda de Wallace ha encabezado una lucha por una década para llevar ante la justicia a la banda que secuestró y mató a su hijo. Pero no han sido sentenciados aún, y tardaron tanto en decir dónde dejaron el cuerpo de su hijo que en el terreno ya habían construido algo cuando las autoridades realizaron la búsqueda.

Dijo que incluso obtener las respuestas es difícil en un país donde los cárteles de narcotráfico han rutinariamente disuelto los cuerpos de sus víctimas en sustancias químicas o los han enterrado en tumbas comunes sin marcar.

"Aquí, ni siquiera han podido hacer duelo muchas personas; ni siquiera hemos encontrado los cuerpos de nuestros familiares. Entonces, cómo vas a hacer un duelo, cómo vas a llegar a un perdón, si ni siquiera has tenido acceso a la justicia", sentenció.