El primer día de la largamente aguardada Operación Puerto concluyó el lunes sin ninguna nueva revelación sobre dopaje en el ciclismo, ya que la jueza que presidió el proceso solo oyó argumentos legales en vez de testimonios de acusados y testigos.

Después de las admisiones de dopaje de Lance Armstrong, cinco acusados deben ser sometidos a careos en un tribunal de Madrid en relación con una compleja operación de dopaje sanguíneo descubierta por la policía hace siete años.

El supuesto líder, el Dr. Eufemiano Fuentes, estuvo el lunes en el tribunal pero la jueza Julia Santamaría solamente revisó detalles legales con los abogados antes de decidir que los testimonios se ventilasen el martes.

El juicio se limita al dopaje en el ciclismo, aunque atletas de otros deportes también al parecer quedaron implicados en el descubrimiento de bolsas de sangre y otros equipos de dopaje en el 2006. La Agencia Mundial Antidopaje insiste en que se dé a conocer toda evidencia.

El abogado Carlos Sánchez, que representa al exciclista Jesús Manzano, uno de los acusados en el caso, dijo que en el primer día "se han practicado las cuestiones previas, se han entregado las acusaciones particulares y luego las defensas".

El juicio largamente demorado, en el que se anticipa brindarán testimonio 35 testigos, debe durar hasta el 22 de marzo. Ha suscitado gran interés en la prensa y el tribunal estaba rodeado de periodistas, fotógrafos y camarógrafos.

Santamaría solamente puede fallar sobre cuestiones abarcadas por la ley española según se aplicaba en mayo del 2006, cuando las incursiones policiales descubrieron las pruebas de dopaje sanguíneo en laboratorios, oficinas y departamentos. El caso se concentrará en si la salud pública estuvo en peligro en algún momento.

Fuentes supuestamente almacenó bolsas con alta concentración de glóbulos rojos, ricos en hemoglobina, extraídas a los mismos corredores para reinyectárselas durante las competencias para mejorar su desempeño.

Manzano es un ciclista retirado que denunció irregularidades después de padecer problemas médicos que atribuyó a las prácticas de dopaje mientras corría para el equipo Kelme.

"El señor Manzano dejó de ser ciclista profesional como consecuencia de esas prácticas", afirmó el abogado Sánchez.

En un diálogo con la prensa frente al tribunal, Sánchez dijo que el juicio deberá determinar si las extracciones de sangre, transfusiones, almacenaje y transporte pudieron haber representado un riesgo para la salud.

"Lo primero, la conservación de la sangre", afirmó. "La sangre solo se puede conservar en centros especializados. Lo que no se puede es tener la sangre en tu casa en el congelador, estilo compadre".

También están acusados la hermana de Fuentes, Yolanda, asimismo médica; Manolo Saiz, ex director deportivo de los equipos ONCE y Liberty Seguros, y Vicente Belda e Ignacio Labarta, ambos vinculados con el exequipo Kelme.

José Luis Merino, otro médico, también debía ser enjuiciado, pero la magistrada le concedió una licencia temporal la semana pasada después que aquel presentó documentos médicos según los cuales padece de la enfermedad de Alzheimer.

Aunque no habrá ciclistas acusados, muchos serán convocados a dar su testimonio, incluso el dos veces ganador del Tour de Francia, el español Alberto Contador, que fue despojado de un tercer título en el Tour cuando una prueba que se le tomó comprobó la presencia de clenbuterol.

Varios cientos de bolsas de sangre y plasma fueron incautadas por la policía pero el caso Puerto solo ha implicado a una cincuentena de ciclistas, incluso Contador, Iván Basso, Juan Ullrich y Alejandro Valverde.