Un incendio que devastó un club en el sur de Brasil dejó 232 muertos y no 245 como fue informado anteriormente, informó el domingo la policía.

El mayor Cleberson Braida Bastionello dijo que la información del número de víctimas fatales del incendio en el club Kiss en la ciudad sureña de Santa MarÍa fue verificada una vez que se terminaron de rescatar todos los cuerpos en el lugar del incendio y fueron trasladados a un gimnasio para su identificación.

"Los cuerpos fueron trasladados al gimnasio local para realizar un reconocimiento preliminar. Posteriormente se va a abrir la puerta para que familiares identificados puedan entrar a ayudar a hacer el reconocimiento de las víctimas", dijo Braida a periodistas en la localidad.

Agregó que 117 personas están internadas en hospitales de la localidad del estado de Rio Grande do Sul, el más austral de Brasil.

La presidenta Dilma Rousseff llegó el domingo a la ciudad, donde acudió al Hospital Caridad acompañada de cuatro de sus ministros para visitar a los heridos y sus familiares.

El funcionario explicó que la tragedia se agravó porque el club sólo tenía una puerta de salida, por lo que gran parte de las víctimas murieron atropelladas al intentar salir del local, mientras que otras rescatadas con vida fallecieron en los hospitales donde fueron atendidas.

El incendio ocurrió en la madrugada del domingo durante la presentación de una banda local. Sus causas están siendo investigadas por el cuerpo de bomberos y la policía, que calcula que en el local había 900 personas en el momento del siniestro. Testigos citados por la local Radio Gaucha señalaron que durante la presentación de la banda se disparó una bengala que pegó en el techo y al caer pudo haber provocado el fuego.

Michele Schneid, de 22 años, quien trabajaba como cajero en el club, narró a periodistas que se enteró del incendio cuando varias personas comenzaron a gritar "fuego", lo que desató una estampida dentro del local.

"Mucha gente corrió para los baños y acabó muriendo asfixiada", recordó el joven, uno de los sobrevivientes.

Un cuerpo de gestión de crisis integrado por médicos y psicólogos fue instalado en el gimnasio donde se llevaron los cuerpos para brindar asistencia a las familias.

El gobernador del estado austral de Rio Grande do Sul, Tarso Genro, se trasladó a la localidad de Santa Maria, a unos 300 kilómetros al sur de la capital estatal de Porto Alegre, para acompañar las tareas de rescate.

La presidenta Dilma Rousseff canceló una serie de reuniones bilaterales que tenía programadas para el domingo en Santiago, Chile, donde asistió a la cumbre de la Unión Europea y América Latina, para trasladarse a Santa Maria, confirmó una fuente de la cancillería brasileña.