Dos deslaves causados por lluvias torrenciales en lugares distintos en el oeste de Indonesia dejaron al menos 16 muertos, incluidos cuatro trabajadores de una empresa geotérmica, y varias personas desaparecidas, dijeron el domingo las autoridades.

De ambos hechos, el peor ocurrió el domingo al amanecer en la aldea de Tanjung Sani, distrito de Agam, en la provincia de Sumatra Occidental, donde 11 lugareños perdieron la vida y 20 casas fueron sepultadas por el lodo y las piedras que se vinieron abajo por una ladera, dijo Edward, funcionario del organismo contra desastres.

El funcionario indicó que seis aldeanos heridos recibieron atención médica en un hospital, entre ellos uno que se encontraba en condición crítica. De los cadáveres recuperados, tres eran de niños de 8 y 9 años.

Los socorristas utilizaban equipo pesado de excavación mientras buscaban a nueve personas atrapadas bajo el lodo pero que se teme hayan perdido la vida.

Cientos de aterrorizados sobrevivientes abandonaron sus casas ubicadas en una cuesta y se instalaron en tiendas de campaña en terreno seguro por el temor de que hubiera otro deslave ante la persistente lluvia, dijo Edward.

En la provincia vecina de Jambi, los aguaceros que han durado varios días también causaron otro deslave el sábado en la noche en un campo de perforación propiedad de la firma PT Pertamina Geothermal Energy. La recuperación entre el lodo del cadáver de otro trabajador elevó el domingo a cinco la cifra de muertos en el lugar, dijo Sutopo Purwo Nugroho, de la Agencia Nacional para Mitigación de Desastres.

Adiatma Sardjito, funcionario de la empresa, dijo que 60 trabajadores sobrevivieron al deslave ocurrido en la isla de Sumatra.

"Los trabajadores comían cuando el deslave ocurrió de súbito", indicó Sardjito, quien agregó que otros cinco resultaron heridos. Afirmó que el alud de lodo y piedras no afectará la producción de la compañía.

Debido a los aguaceros de la temporada, cada año ocurren deslaves e inundaciones súbitas en Indonesia, un archipiélago de 17.000 islas donde millones de personas viven en zonas montañosas o cerca de planicies fértiles expuestas a corrientes.