Un sangriento motín estalló en una cárcel venezolana cuando un grupo de reos, algunos armados, se enfrentó a agentes de la Guardia Nacional que intentaban tomar el control del penal, dejando un saldo de decenas de muertos y heridos según medios de comunicación y activistas de derechos humanos.

Las autoridades venezolanas, en tanto, anunciaron que están investigando y hablaron de "afectados" en el motín del viernes, sin suministrar cifras.

El vicepresidente Nicolás Maduro dijo la madrugada del sábado que se realizará una profunda investigación sobre las causas de estos "tristes, lamentables y repudiables" acontecimientos.

El diario Ultimas Noticias publicó el sábado que "más de 54" personas fallecieron mientras que la televisora de noticias Globovisión reportó que "al menos 50 muertos y 90 heridos dejó requisa en cárcel de Uribana", en el estado centro occidental de Lara. Ambos medios citaron al director del Hospital Central de Barquisimeto, Ruy Medina.

Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), una organización no gubernamental, dijo a The Associated Press que los enfrentamientos, de acuerdo con los medios y "el testimonio de los familiares de la población penal, dejaron un saldo lamentable de al menos 55 fallecidos y 88 heridos".

"Nadie duda que las requisas son procedimientos necesarios para garantizar condiciones de reclusión acordes a los estándares internacionales, pero estás no se pueden hacer con una actitud bélica como la han hecho. Queda claro que la requisa no estuvo debidamente coordinada ni aplicada. Aquí se evidencia un uso desproporcionado de la fuerza", destacó el activista en una entrevista telefónica.

La cárcel de Uribana tiene capacidad para 850 reclusos, pero su población ronda los 1.427 internos, según cifras del OVP.

Prado condenó que las autoridades culparan a los medios al sugerir que el enfrentamiento en la cárcel de Uribana se originó por rumores y versiones de prensa que aseguraban que la Guardia Nacional tomaría el penal para realizar una requisa.

"El problema no es la labor de los medios, el problema es que el gobierno no ha desarmado a la población penal, no los vigila como es debido, existen mafias dentro de los penales que suministran armas y drogas en las cárceles y los mantiene viviendo en condiciones precarias", agregó.

La víspera, la ministra del Servicio Penitenciario Iris Varela dijo a la televisora estatal que el motín en la cárcel de Uribana, de la ciudad central de Barquisimeto, se presentó cuando "cabecillas de las bandas en pugna arremetieron contra los efectivos de la Guardia Nacional" que intentaban tomar el centro para realizar una inspección.

Varela indicó que el motín dejó un "lamentable saldo de afectados" entre reclusos, guardias y funcionarios del Ministerio de Servicio Penitenciario pero no aportó cifras ni detalles.

La ministra informó que "una vez tengamos el control absoluto de las instalaciones del centro penitenciario de Uribana pasaremos a precisar las causas de lo ocurrido, el saldo de personas afectadas" y explicó que luego de recibir informaciones en las últimas 48 horas de violentos enfrentamientos entre los reclusos por "ajuste de cuentas entre bandas internas" se decidió realizar la requisa.

"No obstante, fuimos sorprendidos por el anuncio de dicha requisa por parte del canal privado Globovisión, las redes sociales y la página web del diario El Impulso, lo cual sin duda alguna constituye un detonante para la violencia y que se evidencia con el inicio, horas después, de un motín al interior del centro penitenciario, durante el cual los cabecillas de las bandas en pugna arremetieron contra los efectivos", dijo la ministra.

"Las cárceles de nuestro país son un ejemplo de la incapacidad de este gobierno y sus dirigentes, nunca solucionaron el problema", dijo el gobernador del estado central de Miranda y ex candidato presidencial opositor Henrique Capriles en su cuenta personal de Twitter.

El exceso de población penal ha generado graves problemas de hacinamiento y violencia en las prisiones venezolanas donde operan bandas que luchan por el control de los pabellones o el comercio de armas y drogas que guardias corruptos venden a los reclusos.

En la cárcel capitalina de La Planta se registró entre abril y mayo de 2012 un motín cuando un grupo de presos, algunos de ellos armados, impidió por casi tres semanas a las autoridades tomar el penal. En el tumulto un recluso murió y cinco personas resultaron lesionadas.

Dos meses después se presentó otro motín en el penal del estado suroccidental de Mérida cuando un grupo de reclusos se enfrentó con las fuerzas militares que tomaron el centro. En el incidente perecieron 30 internos, según cifras del OVP.

En tanto en la cárcel central de Yare I, en la zona norte del país, se produjo en agosto una violenta riña entre los presos que dejó un saldo de 25 muertos y 43 lesionados.

Durante el primer semestre del año pasado 304 presos murieron y otros 527 resultaron heridos en diferentes motines y enfrentamientos entre los internos, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior, según el grupo activista.

En Venezuela existen 33 penales que albergan unos 47.000 reclusos, de acuerdo con registros oficiales, pero que fueron diseñados para recibir apenas a 12.000 personas.