Autoridades y activistas se reunieron el viernes para preparar dos proyectos de ley que contrarresten en Nueva York significativamente las deportaciones de inmigrantes exacerbadas por la entrada en vigencia de un programa migratorio del gobierno federal.

Policías, concejales, abogados e inmigrantes analizaron en el Concejo Municipal las propuestas legislativas que limitarían la colaboración entre la policía de Nueva York y el Departamento de Prisiones con las autoridades federales migratorias.

"Esta legislación es un paso importante para mantener a las familias unidas, para asegurar que se mantienen (protegen) los derechos de los inmigrantes", testificó César Palomeque, un inmigrante ecuatoriano cuya prima, Aida Palomeque, fue deportada hace dos años.

Todo se debe a la llegada del programa Comunidades Seguras a la ciudad el 15 de mayo del 2012, a través del cual las huellas dactilares de cualquiera que ingresa en una cárcel local o del condado son enviadas al Departamento de Seguridad Interna del gobierno federal, que las compara con datos en archivos migratorios. Si el gobierno cree que un detenido se encuentra ilegalmente en el país o no es ciudadano estadounidense, los Servicios de Inmigración y Control de Aduanas ordenan una detención migratoria, llamada "detainer" en inglés.

La orden pide que las autoridades locales retengan al sospechoso durante un tiempo adicional para evaluar si puede ser deportado y quedar bajo custodia federal. Los proyectos de ley discutidos el viernes permitirían a la policía y al Departamento de Prisiones no cumplir con los "detainers" en ciertos casos y dejar al inmigrante en libertad.