Efectivos iraquíes mataron el viernes a cinco manifestantes al abrir fuego contra varias personas furiosas luego de que les impidieron asistir a una protesta antigubernamental al oeste de Bagdad, dijeron las autoridades.

Los soldados dispararon después de que un grupo de manifestantes que se dirigía a una manifestación suní en Faluya comenzaran a apedrear un puesto de control del ejército en la entrada de la ciudad, según las autoridades. Un total de 23 manifestantes resultaron además heridos por las balas, de acuerdo con las fuentes.

La manifestación en Faluya, a unos 65 kilómetros (40 millas) al oeste de Bagdad es parte de las protestas semanales que tienen lugar cada viernes desde diciembre, tras el arresto de los guardaespaldas asignados al ministro suní de finanzas Rafia al-Issawi.

Los inconformes, de la minoría suní de Irak, protestan contra lo que consideran un trato injusto por parte del gobierno que encabeza la mayoría chií.

Los médicos de un hospital de Faluya confirmaron el viernes la cifra de muertos y heridos. Todos los funcionarios solicitaron el anonimato porque no estaban autorizados a hacer declaraciones a la prensa.

La policía dijo que los manifestantes incendiaron un vehículo, en tanto que el clérigo suní Mohammed al-Dulaimi solicitó a los manifestantes que se moderen y eviten nuevas fricciones con los soldados.

Las autoridades policiales dijeron que los soldados comenzaron a disparar cuando el grupo de manifestantes, que se dirigía a la protestan suní en Faluya, comenzaron a apedrearlos en el puesto militar de control a la entrada de la ciudad. Un total de 23 manifestantes también resultaron heridos en el ataque, dijeron las autoridades.

Al-Dulaimi, que encabezó las oraciones del viernes, acusó al gobierno encabezado por el primer ministro iraquí Nouri al-Maliki, de adoptar políticas que podrían dividir al país.

"Digo al primer ministro que debería dejar de desatender nuestras demandas y parar la violación a nuestros derechos. De lo contrario, un volcán hará erupción", apuntó.

Asimismo en Faluya, la policía dijo que individuos armados atacaron un puesto militar de control; mataron a dos soldados y las autoridades impusieron de inmediato el toque de queda en la ciudad.

Faluya se ubica en el corazón de la provincia occidental de Anbar, en Irak, que al momento ha sido el epicentro de las protestas suníes.

Las protestas habían sido principalmente pacíficas hasta el viernes, aunque al menos dos inconformes resultaron heridos en diciembre cuando escoltas y fuerzas de seguridad que protegían al viceprimer ministro suní Saleh al-Mutlaq abrieron fuego para dispersar a manifestantes airados.