La primera audiencia pública sobre el escándalo de dopaje de Lance Armstrong desembocó el viernes en discusiones porque el organismo rector del ciclismo no ha divulgado documentos.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) creó una comisión independiente para investigar las acusaciones de que sus líderes ocultaron resultados sospechosos de controles antidopaje de Armstrong cuando ganó el Tour de Francia de 1999 a 2005, y que aceptaron donativos del ciclista por 125.000 dólares.

La comisión, integrada por tres personas, expresó temor el viernes de que el proceso, que se supone que produzca un informe en junio, esté estancado.

"Me sorprende que no nos hayan entregado ningún documento", dijo a un abogado de la UCI la ex atleta paraolímpica británica, Tanni Grey-Thompson. "¿Cuándo nos van a entregar... los expedientes?".

Ian Mill, representante de la UCI, dijo que "todo el proceso ha sido descarrilado" porque la comisión exige un proceso de confesión y reconciliación, además de una amnistía, para exhortar a los testigos a que suministren información sin miedo a represalias.

"Una amnistía es una cosa, llegar al fondo de esto y saber cómo operaba el equipo USPS sin detección o sanciones en un período de tiempo razonable... nos provoca bastante ansiedad", dijo Mill.

"Ese proceso de confesión y reconciliación no es posible con este cronograma, y puede que se haga o que no se haga como parte de esta pesquisa", agregó Mill. "Podemos hacer algo que entendemos que ustedes no quieren hacer... una pesquisa limitada en abril".

La comisión está molesta porque para todos los efectos le están pidiendo que suspenda sus actividades y no realice su primera audiencia completa hasta después en 2013, y que emita su informe en un plazo de un año. El presidente de la UCI, Pat McQuaid, es candidato a la reelección en septiembre.

El juez británico Philip Otton, líder de la comisión, acusó a la UCI de intentar retrasar el proceso como "una excusa para enterrar las acusaciones de la USADA (la agencia estadounidense antidopaje)".