La legislatura panameña aprobó el jueves restablecer la ley del tratado del Parlamento Centroamericano (Parlacen) para el reingreso de este país a un foro regional cuestionado en el pasado reciente por el presidente Ricardo Martinelli.

La aprobación en la Asamblea Nacional en segundo debate tiene lugar un año después que la Corte Suprema de Justicia de Panamá declarase inconstitucional la ley que había aprobado la misma legislatura en noviembre de 2009 que derogó los protocolos y tratados que ligaban a este país al Parlacen, con sede en Guatemala. Falta una tercera discusión legislativa que se considera será solo formulismo y con su aprobación Martinelli deberá sancionar lo acordado.

Martinelli, cuyo quinquenio culmina en julio del 2014, criticó fuertemente al Parlacen desde mucho antes de asumir el poder a mediados del 2009 y prometió desligar a Panamá de ese organismo. El mandatario calificó al foro de ineficiente y carente de beneficios para el país y la región centroamericana.

La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional, la oficialista Dalia Bernal, admitió la víspera que los panameños se oponen a que Panamá pertenezca al Parlacen, pero argumentó que la legislatura debe acatar las disposiciones de la Corte Suprema y restablecer la ley del tratado regional. Agregó que también se trata de un "mandato" internacional.

Queda pendiente un tercer debate que se considera de puro trámite, así como la respectiva sanción presidencial. El gobierno ha dicho que acatará los dictámenes del máximo tribunal del país.

El Parlacen lo integran 20 diputados electos por cada país miembro, además de los ex presidentes y ex vicepresidentes de dichas naciones.

Martinelli puede acceder a ese foro después que concluya su mandato, así como el vicepresidente y ex canciller Juan Carlos Varela, ahora opositor al gobierno.

"Mantengo mi posición que regresar al Parlacen es malgastar los recursos del Estado", dijo Varela recientemente. Martinelli prometió un liderazgo nuevo para Panamá y en esos días él mismo llamó al Parlacen una 'cueva de ladrones'''.