Lewis Hamilton pasó su primer día formal con Mercedes desmintiendo las versiones de que hay turbulencias en la directiva y expresando su confianza en que la escudería puede pelear por el campeonato de la Fórmula Uno luego de estar relegada a un papel secundario.

Después de 14 años en McLaren, el británico enfrenta un nuevo desafío en Mercedes, que sólo ha ganado un título de pilotos, en 2008.

Sin embargo, los primeros meses de su estadía en el nuevo equipo han estado rodeados de especulaciones de que el puesto de Ross Brawn, el director de la escudería, se encuentra en riesgo a raíz de una reestructuración reciente. Ha habido incluso reportes de que su sustituto sería Paddy Lowe, actual director técnico de McLaren.

"Ross me ha garantizado su compromiso a largo plazo y que está aquí para tratar de ganar conmigo, lo que me da seguridad y optimismo", dijo Hamilton el jueves.

Hamilton estaba igualmente seguro de que Mercedes, que ha ganado sólo un gran premio desde 2010, cuando la escudería volvió a la F1, sería más competitiva este año.

"Veo todo muy positivo", dijo Hamilton. "Aunque hoy es el día en que podré hablar más con el equipo, he estado involucrado y veo un gran espíritu aquí".

"Los chicos parecen más hambrientos de ganar que cualquier otro equipo que yo haya visto. Están deseosos en serio de ganar, y emocionados por tener otra oportunidad en este año".