Gran Bretaña, Alemania y Holanda instaron el jueves a sus ciudadanos a salir inmediatamente de la ciudad libia de Bengasi debido a lo que se describió como una amenaza inminente contra occidentales.

La advertencia se produjo un día después que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, atestiguó en el Congreso sobre el ataque mortífero en septiembre al consulado de Estados Unidos en Bengasi que mató a cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador en Libia. También ocurre en momentos en que soldados franceses combaten en Malí a milicianos asociados a al-Qaida, y después de la muerte de decenas de extranjeros a manos de extremistas islamistas en Argelia. De todos modos no está en claro si estos dos últimos acontecimientos están vinculados con la amenaza.

Los cancilleres de los tres países emitieron declaraciones en las que consideran que la amenaza es inminente, pero ninguno dio detalles. Alemania y Gran Bretaña exhortaron a sus ciudadanos en Bengasi a salir inmediatamente, en tanto el vocero de la cancillería holandesa, Thijs van Son, dijo que "no se aconseja permanecer en esa zona".

No está en claro cuánta gente podría verse afectada. La cancillería británica dijo que probablemente había decenas de sus ciudadanos en la ciudad libia. El vocero de la cancillería holandesa dijo que se habían registrado en Bengasi cuatro ciudadanos holandeses y que quizás había otros dos. Durante meses, varias naciones han aconsejado no viajar a esa ciudad, especialmente después del ataque contra el consulado estadounidense, y los residentes dicen que muchos extranjeros ya se han ido en las últimas semanas.

Bengasi, una ciudad de un millón de habitantes, es un centro comercial en el que muchas empresas grandes emplean a occidentales. También es donde comenzó el levantamiento contra el dictador Moamar Gadafi en 2011. Gadafi fue derrocado y muerto después que la OTAN respaldó al movimiento rebelde, y desde entonces esa nación árabe ha tenido problemas de seguridad. Combatientes vinculados a al-Qaida operan en el país junto con otros grupos islamistas.

Adel Mansuri, decano de la Escuela Internacional de Bengasi, dijo que los británicos y otros extranjeros fueron advertidos hace dos días sobre una posible amenaza a occidentales.

Agregó que a los profesores se les dio la opción de irse, pero que decidieron quedarse. La Escuela tiene unos 540 alumnos. La mayoría son libios y un 40% tiene doble nacionalidad. Menos del 5% son británicos y entre 10 y 15 individuos tienen ciudadanía dual libia-estadounidense, dijo Mansuri.

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Los periodistas de Associated Press Mike Corder en La Haya, Holanda; Juergen Baetz en Berlín, Maggie Michael en El Cairo, Paisley Dodds y Gregory Katz en Londres y Nicole Winfield en Roma contribuyeron a este despacho.