Swansea empató el miércoles sin goles con Chelsea y se clasificó a la final de la Copa de Liga de Inglaterra, donde se enfrentará con el Bradford de la cuarta división.

El equipo galés protegió la ventaja de 2-0 que consiguió en el partido de ida para clasificarse a la primera final de una copa importante en sus 100 años de historia. El duelo por el título el 24 de febrero en el estadio Wembley será uno de los más impredecibles en la historia reciente del torneo.

Chelsea terminó el encuentro con 10 jugadores tras la expulsión de Eden Hazard a los 80 minutos por patear a un recogepelotas detrás del arco de Swansea.

El recogepelotas no pudo seguir en el partido.