Las escuelas cerraron, los teatros cancelaron sus funciones, los hospitales funcionaron con horario de fin de semana y se formaron largas filas en las fronteras de Eslovenia debido a una huelga general convocada para protestar por las medidas de austeridad. Simultáneamente el gobierno estaba al borde del colapso debido a denuncias de corrupción.

Decenas de miles de maestros, profesores universitarios, médicos, funcionarios aduaneros y otros empleados públicos se sumaron a la huelga, indignados de que el gobierno de coalición del primer ministro Janez Jansa hubiera recortado sus salarios en un 5% para reducir su deuda y evitar un rescate financiero de la Unión Europea.

Varios miles de manifestantes se congregaron en el centro de Liubliana, la capital, para exigir seguridad laboral y acusar al gobierno de corrupción.

"¡No crean en los que dicen que la situación mejorará si despiden a los empleados sanitarios, policías o enfermeras!", dijo a la multitud un dirigente sindical, Branimir Strukelj.

El gobierno de Jansa ha dicho que las medidas de austeridad son necesarias para reponer las finanzas públicas que, al igual que la economía, se han debilitado debido a la crisis de la deuda de la eurozona. Las medidas también incluyen un plan para reestructurar el sistema bancario y reformar el mercado laboral.

Pero el gobierno se ha visto conmovido por denuncias de corrupción contra Jansa, a quien socios de la coalición le han reclamado su dimisión. Un informe difundido este mes por un organismo contra la corrupción le acusó de no declarar más de 200.000 euros (265.000 dólares) en bienes privados, lo que aquel negó.

La prensa eslovena informó que la disputa en el seno de la coalición gobernante podría conducir a la renuncia de algunos ministros del gobierno, pero no a una elección inmediata. Jansa ha apelado a la "razón" tras advertir que una crisis política podría obstaculizar las reformas necesarias.

En una entrevista transmitida el martes por la televisora local Primorka TV, exhortó a que "la sensibilidad y madurez permitan al gobierno hacer sin demora lo que hace falta".

El organismo anticorrupción también acusó a Zoran Jankovic, el principal dirigente de oposición que es también alcalde de Liubliana y una de las personas más ricas de Eslovenia, de no aclarar de dónde provienen 2.400.000 euros (3,1 millones de dólares) de sus bienes.

Eslovenia, que en un momento fue uno de los recién llegados a la UE con finanzas más estables, ha visto reducir su producto bruto interno en 3,3% en el tercer trimestre en comparación con un año antes, la tercera mayor caída en la eurozona detrás de Grecia y Portugal.

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Jovana Gec y Dusan Stojanovic contribuyeron desde Belgrado, Serbia.