Los más de 655.300 ecuatorianos que viven en Estados Unidos necesitan que el gobierno de Ecuador les preste atención, sobre todo ante la posibilidad de que una reforma migratoria sea aprobada este año por el gobierno estadounidense, aseguran los candidatos a representarles en la Asamblea ecuatoriana.

Desde que la batalla electoral entre candidatos a ocupar puestos de Asambleístas por el Exterior en Estados Unidos y Canadá empezó el 4 de enero, el debate se ha centrado en cómo ayudar a inmigrantes ecuatorianos con sistemas de salud, generación de empleo y facilidades si regresan a Ecuador. Sin embargo, también se menciona a menudo el hecho de que los consulados y oficinas de ayuda al inmigrante sepan adaptarse de forma inmediata a las nuevas normas si la reforma migratoria se convierte en realidad.

"Podemos ser activos políticamente para que cuando haya una reforma nosotros estemos preparados", dijo Marjorie Baquerizo, una de los dos candidatos del Partido Social Cristiano a ser Asambleísta por el Exterior. "Con la reforma, se necesitará que los inmigrantes tengan un trabajo perenne, que no hayan cometido delitos y hayan pagado los impuestos. Queremos impulsar entonces que más ecuatorianos se registren en los consulados y poderles ayudar así a rellenar los papeles".

"Estamos esperando y lamentablemente y no deberíamos esperar", agregó la candidata.

Además de Baquerizo, otros 19 ecuatorianos llevan semanas preparándose para representar a sus compatriotas de Estados Unidos y Canadá ante la Asamblea de Ecuador. Sólo dos de ellos lo lograrán tras las elecciones presidenciales del próximo 17 de febrero. Dos candidatos principales en cada uno de 10 partidos se presentan junto a dos suplentes.

Las elecciones ecuatorianas se dan en un momento de alta expectativa en Estados Unidos ante la posibilidad de una reforma migratoria que abra una vía para la legalización de 11 millones de inmigrantes sin papeles. El presidente Barack Obama no presentó un plan de reforma en su primer término pero se espera que lo haga pronto, tras anunciar en su primera conferencia de prensa tras obtener la reelección el 6 de noviembre que planea enviar al Congreso un proyecto de ley.

Según datos del censo estadounidense, 655.300 ecuatorianos viven en Estados Unidos pero consulados y activistas que ayudan a la comunidad ecuatoriana aseguran que son más de un millón y medio tan sólo en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.

Los empadronados, sin embargo, son muy pocos: 71.854 en Estados Unidos y Canadá, según datos del Consejo Nacional Electoral ecuatoriano. El mismo organismo calcula que tan sólo 14.000 ecuatorianos votaron desde Estados Unidos en las últimas elecciones presidenciales del 2009. Los que no se empadronaron antes de finales de septiembre ya no pueden votar en estas elecciones.

A pesar del bajo número de ecuatorianos que votarán desde Estados Unidos, los candidatos a representarles en la Asamblea ecuatoriana llevan días viajando por Miami, Canadá, Nueva York y Nueva Jersey, concediendo entrevistas, hablando con votantes y participando en debates.

Ximena Peña, la candidata principal del partido Alianza País, el mismo del presidente ecuatoriano Rafael Correa, asegura que las instituciones ecuatorianas se deben adaptar para responder "inmediatamente" si se aprueba una reforma migratoria.

"Como asambleístas, nos aseguraríamos que tanto los consulados como otras oficinas de acceso al migrante adapten sus servicios, de tal manera que ofrezcan información y servicios adicionales de consejería legal a todos los hermanos ecuatorianos que deseen ajustar su estatus migratorio", dijo Peña, que lleva 17 años viviendo en Estados Unidos.

"Estamos en posibilidad de tener diálogo directo con los encargados de estas instituciones (estadounidenses) para asegurar que el ecuatoriano recibe información veraz, eficiente, a tiempo", agregó la candidata, que habló de formar campañas para impulsar al ecuatoriano "a aprovechar la oportunidad de la reforma, si es que se da".

Javier Enríquez, un inmigrante ecuatoriano de 44 años, dijo que ha seguido la campaña electoral que Correa ha llevado a cabo en Ecuador y piensa votar por él y por Peña como Asambleísta por el Exterior. El comerciante, que trabaja en Nueva York y vive en Nueva Jersey, dijo que en los últimos años ha visto más oficinas consulares, la creación de un fondo para ayudar a ecuatorianos que quieren regresar a su país y la formación de becas para estudiantes.

"Sería un desafino perder los campos que hemos podido ganar", dijo Enríquez, nacido en la ciudad de Tulcán, frontera con Colombia. "Ha habido grandes avances en apoyos a los compatriotas que viven acá y seguro continuarán".

Edwin Santamaría, el candidato principal del Partido Avanza, asegura que con una reforma se ayudaría a muchos ecuatorianos a establecerse mejor en Estados Unidos y Canadá.

"Sería bueno que los consulados y las embajadas ecuatorianas presionen de alguna manera al presidente y al Congreso y a las autoridades locales para que se den cuenta de que nosotros representamos un voto significativo", dijo Santamaría. "El voto de los hispanos en Estados Unidos ayudó al president a ser reelecto. Sería bueno que las autoridades ecuatorianas presionen de alguna manera u otra".

Fanny Guadalupe, una ecuatoriana que forma parte del movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, no se mostró muy optimista respecto a que instituciones ecuatorianas en Estados Unidos puedan asesorar a inmigrantes debido a la "política de centralización de Quito".

"No tenemos esperanzas de que puedan ayudar si se da una reforma migratoria", destacó Guadalupe tras recalcar la mala relación entre Estados Unidos y Ecuador.

El cónsul de Ecuador en Nueva York, Jorge López, no respondió una llamada de Associated Press para hablar sobre el asunto.

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Claudia Torrens está en Twitter como http://www.twitter.com/ClaudiaTorrens