Brasil inició el miércoles la producción de insulina a escala industrial con la meta de alcanzar un nivel que le permita ser autosuficiente en ese medicamento para el tratamiento de la diabetes, informó el Ministerio de Salud.

La producción de insulina en Brasil es considerada crucial para asegurar el abastecimiento del medicamento indispensable en el tratamiento de los 7,6 millones de diabéticos en el país, de los cuales 900.000 lo reciben en forma gratuita por el sistema público de salud.

El medicamento comenzó a ser producido por el laboratorio Biomanguinhos de la estatal Fundación Oswaldo Cruz. El Ministerio de Salud adquirió inicialmente 3,5 millones de frascos de insulina, que deben ser entregados en abril, y la intención es llegar a 10 millones de frascos hasta diciembre.

Cálculos del ministerio indican que la producción local del medicamento permitirá un ahorro de más de 400 millones de dólares anuales para el gobierno.

"Nuestro esfuerzo es para que los pacientes tengan la seguridad de recibir un medicamento de alta calidad producido en el país. Además de eso, queremos reducir la vulnerabilidad del país en el mercado internacional de medicamentos, incentivar la producción nacional de ciencia y tecnología y fortalecer la industria farmacéutica brasileña", dijo el ministro de Salud, Alexandre Padilha, al dar a conocer el inicio de la producción del fármaco.

La fabricación de la insulina se realiza mediante un acuerdo con el laboratorio Indar de Ucrania, uno de los tres productores de insulina en el mundo, y con el cual el Ministerio de Salud tiene un acuerdo de transferencia de tecnología.

Mediante un acuerdo con Indar, el laboratorio brasileño completará en 2016 la transferencia de tecnología para la producción de insulina a escala industrial y al año siguiente podrá multiplicar la producción del medicamento en otros laboratorios.