Alrededor de dos millones de habitantes de Santiago quedaron sin suministro de agua el martes debido a que derrumbes derivados de lluvias inusitadas en la zona cordillerana del centro del país interrumpieron la operación de plantas potabilizadoras.

La empresa Aguas Andinas, de propiedad de una empresa española, debió restringir el suministro debido a que una gran cantidad de barro y árboles arrastrados por el agua afectaron las operaciones de purificación. Tres plantas se suspendieron para limpiar las instalaciones. La empresa señaló que el corte se extendería hasta la medianoche del martes.

El vocero de la empresa, Cristián Esquivel, informó a radio Cooperativa que el martes se trabajará en la limpieza y producción de las plantas y que el miércoles se normalizaría el suministro.

La empresa sanitaria se alimenta de aguas que le proporciona el río Maipo. Ese río, que se inicia en la cordillera, en la frontera con Argentina, recorre el Cajón del Maipo, donde el súbito aumento del caudal arrasó un campamento, del cual 19 personas debieron ser rescatadas por bomberos, todas ellas ilesas. También más al sur se registraron deslizamientos que cortaron caminos y dejaron aislados a veraneantes cordilleranos.

El ministro de Salud Jaime Mañalich afirmó que no se está ante una emergencia sanitaria. En sectores donde se cortó el suministro, las autoridades dispusieron la interrupción de actividades en jardines infantiles.

En algunas comunidades, los alcaldes anunciaron que camiones cisterna proporcionarían agua a los habitantes de sus sectores afectados.

El corte de agua se registra en momentos en que en esta capital se anuncia una temperatura máxima de 30 grados Celsius.

Los meteorólogos señalaron que una masa de aire húmedo acompañada de las altas temperaturas veraniegas produjo las lluvias, que además aumentaron el derretimiento de las nieves cordilleranas.