El presidente Enrique Peña Nieto anunció el lunes una cruzada nacional contra el hambre en México que va en línea con un plan de Naciones Unidas para acabar con ese problema en el mundo y que también hace eco a un programa similar lanzado hace una década en Brasil.

El mandatario mexicano dijo que la cruzada atenderá a 7,4 millones de personas que su gobierno estima padecen tanto pobreza extrema como carencias alimentarias severas.

Peña Nieto calificó como una realidad "lacerante y lastimosa" que en el siglo XXI aún haya mexicanos que no tienen alimentos suficientes.

El programa fue anunciada en Las Margaritas, una municipalidad del estado sureño de Chiapas, una zona considerada de influencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuya aparición pública en 1994 atrajo la atención nacional e internacional sobre el mundo indígena mexicana y las condiciones de marginalidad en que vive.

En diciembre, miles de indígenas miembros del EZLN marcharon en Chiapas enmascarados. Días después su portavoz, el subcomandante "Marcos", comenzó a divulgar comunicados críticos hacia el gobierno entrante de Peña Nieto, cuyo triunfo marcó el retorno al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 12 años de su histórica derrota luego de haber gobernado el país por siete décadas continuas.

Peña Nieto creó mediante decreto el sistema nacional contra el hambre, denominado "Sin Hambre", y aseguró que no se trata de un programa asistencialista en el que sólo se repartan alimentos sino que se promoverán la promoción de las capacidades de la gente.

El plan iniciará en los 400 municipios más pobres del país.

La cifra de 7,4 millones con hambre no había sido mencionada en el pasado.

Según las últimas cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el organismo encargado de medir la pobreza, hasta 2010 alrededor de 52 millones eran considerados pobres, y de ellos 11,7 millones padecían pobreza extrema.

México es un país con poco más de 112 millones de habitantes.