Jim y John Harbaugh han intercambiado mensajes de texto, y con eso tienen. Nada de conversaciones telefónicas cuando la temporada aún sigue en marcha. Nada de comentarios amables entre los dos hermanos.

Aún queda mucho que hacer rumbo al Super Bowl, preparándose para enfrentar a los equipos que cada uno dirige, para el día que marcará un hito en la NFl, un duelo que ha sido publicitado como "Harbowl" o "Superbaugh".

"No importa quién sea el entrenador, qué relación tengas con la persona del otro bando", dijo Jim, el entrenador de los 49ers, al hablar el lunes con un tono indiferente sobre las circunstancias en torno al Super Bowl.

Sus padres han esquivado tomar partido por ninguno de los dos para el choque del 3 de febrero en Nueva Orleáns.

En estos días, el padre de los Harbaugh, Jack, también entrenador durante mucho tiempo, se mantiene alejado de la preparación de partidos o las sesiones de estrategia con sus hijos. John Harbaugh, al frente de Baltimore, y su hermano menor Jim tiene la suficiente experiencia, que ya no necesitan la opinión de su progenitor.

"Probablemente el mejor consejo que me han dado y el único que he encontrado que es cierto como entrenador, y creo que se lo mencionamos a ambos, John y Jim ... el consejo como entrenador es, 'tomen la iniciativa y no la suelten''', dijo Jack Harbaugh.

"Si me piden algún consejo, voy a repetir el mismo mensaje", agregó.

Sus hijos hablan seguido a casa para saludar al hombre que los convirtió en entrenadores profesionales hace años, y la madre que ha manejado todo tras bambalinas durante décadas en una familia altamente competitiva y enloquecida por los deportes.

Los Harbaugh se convertirán en los primeros hermanos que se enfrentan como técnicos, cuando sus equipos disputen el campeonato de la NFL en el Superdome.

"Bueno, creo que es una bendición y una maldición", dijo Jim Harbaugh el lunes. "Una bendición porque es el equipo de mi hermano. Y también, en lo personal, yo jugué con los Ravens. Mucho respeto para esa organización... La maldición es la atención sobre los hermanos que se enfrentan en el Super Bowl y lo que le quita a los jugadores que están en el partido. Cada momento que ustedes hablan de mi o de John, es menos tiempo que les dedicarán a los jugadores".

Ambos son entusiastas de la historia, pero no la que están haciendo.

"Me gusta mucho leer sobre historia... Creo que es genial", dijo John Harbaugh el lunes. "¿Pero en verdad van a escribir sobre esto? No es como si fuéramos Churchill y Roosevelt o algo así. Es interesante, pero hasta ahí".

Antes de los partidos del domingo, los padres Harbaugh, Jack y Jackie, dijeron que esperarían antes de decidir si viajarían a Nueva Orleáns en caso de que ambos equipos avanzaran o seguir haciendo lo que ha funcionado muy bien hasta ahora: ver los partidos desde la comodidad del sofá de su casa en Mequon, Wisconsin.