El adversario fue diferente, el enfrentamiento tres rondas antes. No obstante, el resultado dio a Novak Djokovic un sentimiento familiar, y otra oportunidad para que el serbio desgarrase su camiseta en celebración, como si fuera el Increíble Hulk.

Djokovic necesitó poco más de cinco horas para derrotar al suizo Stanislas Wawrinka por 1-6, 7-5, 6-4, 6-7 (5), 12-10 en un enfrentamiento de la cuarta ronda en el Abierto de Australia, en la misma cancha donde requirió 5:53 horas para vencer al español Rafael Nadal en la final del año pasado.

"Sencillamente me acordé de 2012", comentó Djokovic sobre el partido que terminó la madrugada del lunes. "Fueron quizás 45 minutos menos en este enfrentamiento que el de hace 12 meses, aunque este fue igual de excitante. Traté de disfrutar el momento y no pude haber pedido más. ¡Qué punto para partido! ... ¡increíble!", agregó.

Y no estaba exagerando respecto al punto para partido. En su tercer intento para sentenciar el duelo, su revés cruzado superó con gran velocidad a un tenaz Wawrinka, quien, — admitió el propio Djokovic, había jugado mejor que él durante la mayor parte de la noche.

"Llegó hoy con una gran estrategia", dijo Djokovic. "No me dio mucho ritmo igual de manera que pudiera meterme en el enfrentamiento. El fue quien estuvo al mando. Yo fui pasivo", señaló.

Fue la 18ava victoria consecutiva de Djokovic en el Melbourne Park después de haber ganado los dos títulos australianos previos y el serbio avanzó a los cuartos de final en su 15avo torneo major seguido.

Wawrinka, quien empezó a recibir tratamiento en los músculos superiores de una pierna desde finales del cuarto set, dijo que sacaría del match más cosas positivas que negativas. Tenía ventaja de 5-2 en el segundo set después de haber superado a Djokovic en el primero.

"Ciertamente, pienso que es el mejor partido que he jugado", señaló Wawrinka. "Peleé como un perro, como siempre. En 4-4 en el set final, pensé que podría haber ganado el match, pero él fue sencillamente mejor".

Djokovic se las verá ahora con el checo Tomas Berdych, el quinto cabeza de serie que venció 6-3, 6-2, 7-6 (13) al sudafricano Kevin Anderson.

En tanto, el español David Ferrer, cuarto preclasificado, venció 6-2, 6-1, 6-4 al japonés Kei Nishikori, 16to del escalafón, para clasificar a los cuartos de final, donde se encontrará con su compatriota Nicolás Almagro.

Almagro ganaba 6-2, 5-1 el domingo cuando Janko Tipsaveric, octavo del mundo, se retiró del partido.

En la rama femenina, María Sharapova derrotó 6-1, 6-0 el domingo a Kirsten Flipkens para instalarse en cuartos de final.

La rusa, segunda en el escalafón mundial, concedió solo cinco games en sus primeros cuatro partidos, un récord en el primer grande de la temporada.

"Estoy feliz de jugar así de bien pero... sólo se pone más difícil de aquí en adelante" dijo Sharapova, que está jugando su primer torneo del 2013 luego de retirarse de un partido de exhibición en Corea y un evento de preparación en Brisbane por un problema en su clavícula derecha.

Pero la campeona del Abierto de Francia no muestra señales de molestias en Melbourne.

Steffi Graf concedió solo ocho games en sus primeros cuatro partidos aquí en 1989, cuando ganó el segundo de sus tres títulos consecutivos del Abierto de Australia. Mónica Seles igualó esa marca.

Sharapova ha sido aún más imponente. Comenzó con un par de victorias por 6-0, 6-0 — la primera vez que ocurre en un major desde 1985 — y después derrotó a la ganadora de siete Grand Slam Venus Williams 6-1, 6-3 en la tercera ronda.

Ahora jugará con su compatriota Ekaterina Makarova, quien derrotó 7-5, 6-4 a la alemana Angelique Kerber (5).

Sharapova derrotó aquí a Makarova en los cuartos de final el año pasado en su camino hacia la final.

Makarova venció a Serena Williams en la cuarta ronda en 2012 y alcanzó los cuartos de final. Ese ha sido su mejor resultado en una de las cuatro grandes citas del tenis.

Kerber y Makarova estuvieron dentro del minúsculo grupo de cuatro mujeres que pudieron derrotar a Williams durante 2012. Williams sólo perdió una vez en la segunda mitad del año, al arrasar con los títulos de Wimbledon, los Juegos Olímpicos de Londres, el Abierto de Estados Unidos y el Masters femenino.

Li Na, quien llegó aquí a la final en 2011 y ganó el Abierto de Francia más adelante ese año, salvó un punto para set en el desempate antes de derrotar 7-6 (6), 6-1 a la alemana Julia Goerges. Jugará ahora contra la polaca Agnieszka Radwanska, la cuarta del ranking, que venció 6-2, 6-4 a la serbia Ana Ivanovic para su 13ra victoria consecutiva.